Si hay algún lugar donde se reúne el conocimiento, en la era idem, es el colegio profesional. La necesidad de que sus integrantes tengan cualificación y especialización en el área que comparten con el resto de colegiados, permite replantearse nuevas formas de gestión del conocimiento. Algo que han hecho los economistas vascos: «El Colegio está formado por 5.000 profesionales de diferentes ámbitos y que representan las diferentes áreas de actividad profesional, donde hay quienes tienen una gran experiencia en liderazgo, otros en gestión de equipos, en negociación, en creación de empresas o en otras especialidades». Tanto potencial debe compartirse con un objetivo claro y preciso: generar valor añadido a los profesionales, a las empresas y por ende, a la sociedad.
La fórmula para llevar a cabo esta transferencia de experiencia, conocimiento e impulso del cambio, que el Colegio Vasco de Economistas ha escogido es el mentoring: «una forma de aprendizaje continuo, y una palanca para el proceso de innovación profesional y personal». Colectivos con experiencia compartiendo. Colectivos con experiencia a favor de un aprendizaje de calidad. Otra senda por la que caminar.
Sin lugar a dudas, las redes sociales están adquiriendo una importancia creciente y nada desdeñable en todos los ámbitos. Cada día, vemos como las empresas se lanzan en la configuración de sus perfiles sociales como estrategia integrada en su plan de marketing. Y es que, funcionan. La pregunta es ¿realmente funcionan las redes sociales en la búsqueda de empleo? ¿Los responsables de selección de las empresas están realmente concienciados de la efectividad de estos canales? Son muchos los estudios que demuestran que las redes sociales están desempeñando un papel protagonista en el ámbito de la selección de personal. De hecho, hay datos que afirman que el 80% de las ofertas de trabajo se mueven en lo que se ha venido a llamar como el “mercado oculto”. Es decir, aquellas plataformas o canales de búsqueda de empleo que no son los comunes o tradicionales: contactos, networking o redes sociales. Sin embargo, son muchos los directores de recursos humanos que no están del todo inmersos en la búsqueda de perfiles en este tipo de redes. Pero cada vez son más. De hecho, según un estudio de Viadeo un 64% de los directivos reconoce que suele consultar el perfil de los candidatos en los social media antes de la entrevista. Y la crisis ha tenido que ver también mucho en ello.
Las redes sociales son un canal sencillo y ágil, al mismo tiempo que económico, a la hora de realizar un proceso de selección. No requiere apenas inversión. De hecho, según datos referidos por expertos como Pedro Rojas, el reclutamiento 2.0 permite ahorrar un tercio de los costes asociados al proceso de búsqueda de candidatos. Facebook, Linkedin o incluso Twitter están siendo cada día más empleados por las empresas. Aquí viene, sin embargo, otra cuestión ¿Conocemos en nuestro entorno alguien que haya encontrado trabajo a través de las redes sociales? Seguramente, la respuesta será no. Entonces, ¿Cómo es que los estudios avalan el uso de estos canales como medios efectivos en los procesos de selección? El problema es que es muy posible que se trate de algo en lo que todo el mundo quiere estar, pero en lo que no sabe muy bien estar. Por eso, todas las empresas afirman buscar en estos canales, pero puede que, para el perfil que buscan, no estén buscando en los adecuados, y, son muchos, los que crean sus perfiles sociales, pero no los actualizan, cuidan o no los crean en la red que realmente puede interesarles según su ámbito.
Por este motivo es importante, a la hora de crear una estrategia de búsqueda de empleo a través de las redes sociales por parte del candidato, hacer, precisamente, eso, crear una estrategia. Y la estrategia viene por elaborar un adecuado plan de marketing personal que no sólo se base en la creación de dichos perfiles sociales, sino que venga apoyado por otros canales: contactos, networking, acudir a reuniones o eventos profesionales y aprovecharlos, etc. En definitiva, mantener una actitud proactiva que nos ayude a la consecución del éxito. Otro de los puntos importantes es elegir la red social que más se adecue a nuestros intereses. Seguramente en un perfil del ámbito de la comunicación, marketing, lo ideal será estar en Twitter. Por otro lado, un reciente estudio de JobandTalent apunta a que los contactos de Facebook son más útiles en la búsqueda de empleo que los de LinkedIn, cuando, muchas veces se ha pensado lo contrario. De hecho, Facebook, suele estar planteado como un perfil más, digamos, ocioso, en el que se publicamos nuestra vida personal. Por eso, cuidado, nos pueden estar viendo muchos ojos, y esos ojos, pueden ser conductores de nuestro futuro profesional.
>> Ángeles de la Flor (@aflora_coaching) coach y Socia Directora de Aflora.
En estos días, coincidiendo
con la salida a bolsa de Facebook, se ha encendido el
debate en los medios de comunicación sobre el posible pinchazo
de la segunda burbuja digital, la 2.0 o de las redes sociales. Más allá del
valor financiero real o potencial de una serie de compañías privadas, con la
llamada Revolución 2.0, lo
que se está consolidando son un conjunto de nuevas posibilidades de comunicación
y relación entre personas, y ésto, es lo que sin duda permanecerá más allá de
las empresas, plataformas o herramientas. No obstante, si hoy en
nuestro país, una red social como LinkedIn es capaz de ofrecer oportunidades reales
de negocio, de empleo y de relación a un buen número de profesionales,
independientemente de su rama de actividad, tenemos delante una realidad cuya
relevancia no podemos obviar.
LinkedIn, cuenta en España
ya con 3
millones de usuarios profesionales activos (150 millones a
nivel mundial), y su perfil de usuario medio tiene una edad entre los 35 y 40
años y un nivel alto de estudios. Lógicamente, los profesionales pioneros en el
uso de esta plataforma en España han sido los relacionados con la comunicación,
el marketing, la tecnología, la consultoría y los recursos humanos, y es ahora,
cuando el grueso de profesionales colegiados se está iniciando en la
herramienta y de su mano, en el entorno 2.0.
Aquí es donde los Colegios
Profesionales y sus Consejos tienen la oportunidad de, aportando valor, convertirse
en un autentico referente y líder en esta transición; a través de la divulgación
y capacitación de sus colegiados para que puedan mantener
una presencia productiva en las redes sociales. Si el colegiado, gracias a su
Colegio, accede a una serie de herramientas que le ofrecen nuevas posibilidades
(por ejemplo, para desarrollar oportunidades profesionales o comerciales, para
estrechar la relación con sus clientes actuales o sus colaboradores, para
compartir conocimiento y experiencias con otros compañeros, etc.), siempre
tendrá presente que fue su Colegio quien le abrió las puertas de este nuevo
entorno y le acompañó en sus primeros pasos. Por supuesto, esta oportunidad
tiene fecha de caducidad, ya que los profesionales, con sus Colegios o sin ellos,
y a medida que vayan descubriendo sus beneficios, comenzarán masivamente a tener
una presencia activa en las redes en un futuro próximo.
Pero las posibilidades para
las corporaciones colegiales, en este contexto, ni mucho menos se quedan aquí.
Encontramos otro ejemplo en el marco del I
Congreso de Redes Sociales para el Sector Salud,
que se celebró en Madrid el pasado 26 de abril, y que contó con la colaboración
institucional de Unión Profesional. Tras las ponencias y mesas redondas, se
abrió el debate sobre la necesidad de que los contenidos e información
relacionados con enfermedades y patologías que se pueden encontrar en Internet
y en las redes sociales, dada sus especiales particularidades e implicaciones, tendrían
que estar homologados o certificados por un organismo que garantizase, de algún
modo, su calidad e idoneidad. ¿Esta no podría ser una labor llevada a cabo por
parte de las organizaciones colegiales?, y profundizando sobre esta idea, ¿seguro
que en otros sectores no existen también necesidades similares?.
Realmente, las oportunidades
existen y están encima de la mesa, pero para poder acceder a ellas, en el
entorno 2.0, al igual que en otros muchos ámbitos, es necesario profundizar en
una planificación previa. Una estrategia bien definida, en la que se
establezcan claramente objetivos conseguibles y acciones concretas para poder
alcanzarlos, resulta absolutamente imprescindible para que nuestra presencia en
las redes sociales, ya sea a nivel corporativo, profesional o personal, nos
reporte unos resultados acordes a nuestras expectativas.
>> Carlos Mendiola (@mendiolacarlos) es
director de Activo Social Media y Congreso Redes y vocal
de Relaciones Institucionales de la Asociación Española de Responsables de
Comunidad y Profesionales del Social Media (AERCO-PSM).
Ha dirigido las áreas de comunicación y marketing en varios colegios
profesionales.
¿De qué manera aconsejaría a los nuevos profesionales la importancia de la cooperación en el mundo laboral al que se enfrentan?
No tiene sentido, en el actual contexto, acumular conocimiento, la inteligencia competitiva tradicionalmente entendida. Se habla hoy de generosidad radical, de que el valor aumenta cuanto más se comparten las ideas. También de cómo el ideal de la inteligencia colectiva, demostrado en múltiples investigaciones, cobra su máxima importancia en los entornos colaborativos que tan fáciles y abundantes son hoy en la red.
¿Cuáles son las claves para llegar a obtener una actitud 2.0, desde el punto de vista organizacional?
Sinceridad (siempre comento que la disculpa del rey muestra la importancia de la actitud 2.0), transparencia, diversión, juego, simplicidad, son algunas de las que aparecen en el libro como claves para que nuestro mensaje sobreviva en el ecosistema de abundancia informativa actual.
¿Qué podemos esperar que suceda después de la revolución creativa y cognitiva?
Ambas suponen que siendo más inteligentes como individuos y colectivo y gracias a la potencia que las redes y tecnologías otorgan a la faceta más creativa de los seres humanos conseguiremos solucionar muchos de los problemas que nos aquejan. Líderes políticos, pensadores, acuerdan en que mucho de lo que ocurre en torno a la crisis es que hay que reinventar cosas básicas. Serán muchos los sectores que después de la ola 2.0 de sociabilidad, inteligencia y creatividad se habrán transformado.
>>Dolors Reig(@dreig), psicóloga social y editora del blog "El Caparazón", es la autora de "Socionomía" (Deusto), libro por el cual la hemos entrevistado para el próximo número de la revista Profesiones. Os adelantamos un extracto de la entrevista.
Mañana se celebra el Día Internacional de Internet. Los últimos años han sido, gracias a Internet, de cambio en muchos sentidos. Y aunque, aún no es tarde para adaptarse, es necesario acometer los cambios lo antes posible ofreciendo en el caso de los Colegios Profesionales y sus Consejos una oportunidad de oro para cumplir sus objetivos, tanto frente a sus propios colegiados como frente a la sociedad.
Así, la posibilidad de ofrecer no sólo el catálogo de servicios que ya se presenta a los colegiados a través de los portales propios, sino información y otros servicios adicionales allá donde ellos se encuentren (redes sociales, por ejemplo) hará que disfruten de información fiel y fidedigna, evitando que se pierdan a la hora de buscar cómo colegiarse o solucionando las dudas que se puedan plantear. Incluso, puede servir para ayudar a los colegiados a encontrar oportunidades de colaboración, creando así una estructura que haga más accesible a la ciudadanía sus servicios.
Frente a la ciudadanía, el uso de todo el abanico de herramientas de Internet permitiría un mayor grado de cumplimiento de los objetivos de los colectivos profesionales, evitando el intrusismo que tanto daño hace en algunas profesiones al ofrecer esa información directa y de primera mano a quien la necesite y también ayudando a aumentar el conocimiento de la actividad de las profesiones aplicando los principios de transparencia que se están exigiendo a la mayoría de las Administraciones Públicas y que a las organizaciones profesionales por su carácter mixto también se exige.
Por eso no hemos de tener miedo a Internet; hay que verla como una herramienta más que nos ayude a cumplir los fines de las organizaciones colegiales y de acceso a la ciudadanía. Si más de la mitad de la población está ya en Internet, ¿vamos a desaprovechar esa oportunidad?
Hace ya un año que en este blog, dedicado a las buenas prácticas en el sector colegial, se publicó un post titulado «Si estamos todos, crecemos todos». En él se apelaba al cambio de mentalidad necesario para abrir las organizaciones colegiales a la Red. Cuando cambiamos el chip, el resto viene solo. Es lo más parecido a un despertar que se puede tener en el ámbito de la comunicación. Me refiero a un despertar hacia dentro, en la virtualidad, explicábamos entonces. Un año después se puede decir que los Consejos y los Colegios Profesionales se han puesto al día en Comunicación 2.0. Twitter y Facebook son las dos redes sociales más utilizadas, pues permiten un potencial de interacción entre instituciones basado, principalmente, en la bidireccionalidad.
Pero, para que estos entornos sean posibles, no solo es necesario un perfil 2.0 —es decir, participativo— de la organización; los miembros de los Consejos y Colegios Profesionales también deberían estar en la redes si, verdaderamente, quieren abrirse a la transparencia. En relación a ello, no deja de ser interesante que, de un tiempo a esta parte, algunos presidentes de Consejos de Colegios Profesionales hayan decidido participar en la conversación. Máximo González Jurado, presidente del Consejo General de Enfermería, fue el primero en abrirse una página en Facebook «para comunicarse más y mejor con la profesión y los pacientes» el pasado verano.
Ana Isabel Lima (@analimaf), presidenta del Consejo de Trabajo Social, y Juan José Rodríguez Sendín (@jrsendin), presidente de la Organización Médica Colegial, son partidarios de Twitter, la red de microblogging que, desde hace cinco años, viene tentando a instituciones de todo tipo. Gonzalo Echagüe (@gonzaloechaguem), presidente del Colegio de Físicos, se ha sumado, recientemente, a esta red; en el marco de acción de su institución tienen la experiencia que da tuitear un congreso como Conama. De ello nos habló Alicia Torrego (@alicia_torrego) hace un tiempo en nuestra revista.
No es una idea original, la de hablar de las profesiones en la Red. Sin embargo, desde Unión Profesional, creemos que es necesario abrir el marco, ampliar horizontes e invitar al diálogo. Como ya hiciéramos en añosanteriores, en el Blog de las Profesionesabrimos la veda durante los días próximos a la celebración del Día de Internet para hablar del potencial de la Red en entornos profesionales:
¿Qué pueden hacer las nuevas tecnologías para abrir tu organización?¿Qué significa, exactamente, 2.0 y qué cambios implica (en tu forma de pensar, en tu forma de actuar)? ¿Cómo garantizamos que todos puedan tener acceso a estas (ya no tan nuevas) tecnologías?
En próximas entregas hablaremos de profesiones y su relación con las redes sociales, e invitaremos a algunos profesionales del 2.0 a que nos acerquen sus perspectivas al respecto. No se aparten del transistor.
Como decía Elena Córdoba
en su post de ayer, «Europa somos todos y la hacemos todos» y parece que ahora,
más que nunca, la Unión Europea también es consciente de ello y pretende
implicar a los ciudadanos europeos en sus políticas. Así lo hacía ya el año
pasado al aprobar la Iniciativa Ciudadana Europea (que entró en vigor el 1 de abril de este año) y lo ha hecho ahora al
lanzar la «mayor consulta pública jamás realizada» , a través de la
que se preguntará a los ciudadanos sobre los obstáculos que se deben superar en
el ejercicio de sus derechos. Una buena oportunidad para que ciudadanos —y especialmente los profesionales con conocimiento y
experiencia en materias diversas— puedan aportar su granito de arena en la
construcción del futuro de Europa. Así lo explica Viviane Reding,
vicepresidenta y Comisaria de Justicia de la UE:
Este nuevo enfoque orientado hacia el ciudadano nace con el
Tratado de Lisboa. Según nos explicó Telmo Baltazar, miembro a cargo del área
de Comunicación del Gabinete de la comisaria Reding, durante el viaje
organizado por la Comisión Europea y la Asociación de Comunicadores e Informadores Jurídicos
(Acijur) hace algunas semanas, ahora se ha modificado el ángulo desde donde se
afrontan los problemas. Lo que antes constituía una agenda basada en la
seguridad, a partir del Tratado de Lisboa, se empieza a pensar todo desde el prisma
del ciudadano. De ahí la denominación de la cartera que dirige Reding, 'Justicia,Derechos Fundamentales y Ciudadanía'. Es desde esta Comsión desde donde tratan
de implicar a los ciudadanos en aquellos temas que realmente le afectan, como son
los tecnológicos, sobre los que hace un año se debatió en la 1ª Asamblea de la Agenda Digital, que este año celebrará su segundo encuentro durante los días 21 y 22 de junio, y en el que, como no podía ser de otra manera, cualquiera podrá
participar, eso sí, previa inscripción. ¿Te animas a construir Europa?
Hoy se están celebrando centenares de actos por todos los rincones de España y en todos los demás países de Europa. Actos, todos ellos, reunidos bajo un mismo lema "Juntos somos más fuertes".
Exposiciones, proyecciones cinematográficas, conferencias, charlas, actividades infantiles, seminarios y un largo etcétera de actividades son desarrolladas con un objetivo común: celebrar, a través del citado lema, el Día de Europa.
Y sí, hoy se celebra el 62º aniversario del nacimiento de la Declaración de Schuman, base indiscutible de la creación europea. Pero...¿podemos decir que todo comienza aquél 9 de mayo de 1950? Por supuesto que no. Desgraciadamente, mucho tuvo que ocurrir para que se sintiera la verdadera necesidad de reconciliar a los países europeos y se comenzara a recorrer un viaje conjunto.
Todos juntos debemos, por ello, cada día, luchar por lo que queremos en y de Europa. Recordar sus difíciles orígenes y que estos nos sirvan de inspiración para tener ilusión en su presente y en su futuro.
Como sea, desde donde sea, las profesiones quieren colaborar en el impulso de un cambio social todavía por venir. Se sienten en el derecho de hacerlo porque son parte de la sociedad civil, parte entonces del cambio y parte también de la solución.
En la mayoría de las ocasiones, el hecho de que haya "Días" dedicados a determinadas cuestiones hace que prestemos especial atención, al menos esas 24 horas, a los asuntos "homenajeados", lo que en un mundo caracterizado por la inmediatez y la infoxicación no está nada mal. Así fue el caso hace poco del Día Mundial del Agua o del Día Mundial de las Enfermedades Raras.
El pasado 23 de abril fue el turno del Libro, ese objeto que nos permite viajar, soñar y sentir a través de las palabras. Pero también nos permite aprender, seguir cultivando nuestro conocimiento en aquellos asuntos que más nos interesan. Aunque mi recomendación no cubra esa vertiente emotiva (y, a la vez, personal) sí que pretendo que sea lo más pragmática posible, sobre todo, para aquellos que tienen interés por los temas de comunicación y la RSC. En este sentido, me gustaría mencionar un libro publicado recientemente sobre 'La gestión de la comunicación en el Tercer Sector', donde la autora (Montserrat Balas), además de hacer una radiografía del Tercer Sector, profundiza en la imagen que este proyecta y en cómo se comunican con sus públicos de interés las organizaciones que lo integran, que más allá de las ONGs, agrupa a asociaciones, fundaciones, cooperativas, sociedades laborales o mutualidades.
Por otro lado, la consultora Wellcomm lanzaba en el mes de enero su esperado'Perspectivas de la comunicación', documento de descarga gratuita donde 46 reconocidos profesionales del mundo de la comunicación, el periodismo y la web social dan su visión sobre las principales tendencias que están marcando este año del que ya llevamos casi cinco meses.
Pero, además, hace una semana, con motivo de la celebración del Día del Libro, la Escuela de Organización Industrial compartía con sus seguidores de twitter (@eoi) el informe 'Nueva Economía 20+20: Economía de la Confianza' y la Fundación Corresponsables nos regalaba la edición online de la 'Guía de los II Premios Corresponsables'. Ambas publicaciones reúnen en sus páginas ejemplos prácticos de modelos de gestión (en el primer caso) y de iniciativas responsables (en el segundo) que nos permiten seguir aprendiendo aunque, en este caso, es de las experiencias y buenas prácticas de otras entidades, lo que enriquece aún más ese aprendizaje.
Como decía Benjamin Britten, «aprender es como remar contra corriente: en cuanto se deja, se retrocede».
El mismo Consejo de Ministros que aprobaba un plan concienzudo para evitar el fraude fiscal, creaba una comisión de expertos dedicada a reformar el sistema universitario español. Ante la falta de movilidad, el abandono y el hecho computable de que tan solo uno de cada tres titulados universitario lo es sin repetir curso, ha llevado al Gobierno a plantearse la necesidad de al menos, dar una vuelta al asunto. La comisión, presidida por la actual presidenta de la Real Academia Nacional de Farmacia, será la encargada de valorar, entre otras cuestiones, la posible eliminación de algunas de las universidades actuales. Palabra de Wert. Mientras tanto, el sector profesional se encuentra a la expectativa, ante un tema en el que podrían aportar muy mucho. Como este sector, tampoco parece estar representado el de las empresas, necesarias, según las últimas opiniones en este sentido, para dar una forma más concreta a sus necesidades de empleabilidad. A esto hay que añadir, la ausencia de presupuesto. La propia presidenta de dicha comisión ya lo ha advertido: «Si la adecuación del sistema universitario hubiera sucedido en tiempos de bonanza habría sido una oportunidad histórica». Malditos condicionales…
¿Cuántas veces te ha pasado que cuando te preguntan por el impacto (en términos cuantitativos y cualitativos) de un proyecto, por ejemplo, relacionado con alguna dimensión de la Responsabililidad Social Corporativa (RSC), no has podido contestar con los datos que quisieras? Con el ánimo de poner en valor aquello que hacemos en materia de RSC, varias organizaciones lanzaban recientemente distintas herramientas con las que poder evaluar y medir los diferentes proyectos o políticas que se implementan. Este es el caso, por ejemplo, de la Fundación Seres desde donde han lanzado la herramienta «rsc²», desarrollada en colaboración con McKinsey&Co, que consiste en una metodología de clasificación y valoración de proyectos de RSC orientada a permitir que las entidades seleccionen mejor sus actividades de RSC y evalúen sus resultados. Como afirma el presidente de la Fundación: «Conseguir medir este aspecto supone dar un paso más para involucrar, exigir y responsabilizar a los gestores y, con ello, mejorar la sostenibilidad de las políticas de Responsabilidad Social. Cuanto más claro sea el retorno de la RSC hacia la empresa, más perdurables y continuados serán los esfuerzos y los presupuestos dedicados a ella».
Por otro lado, y con el objetivo de alinear los esfuerzos que se realizan en materia de RSC y de Reputación, la Asociación de Directivos de Comunicación (Dircom) presentaba su mecanismo de autodiagnóstico «Dircom2R», de acceso libre y gratuito, implementado con la colaboración de Villafañe & Asociados Consultores. Esta herramienta permite obtener, además de la correspondiente valoración, una serie de recomendaciones de mejora para optimizar la gestión de la RSC y generar mayor valor reputacional:
Porque, como explicaban los responsables de la herramienta en su presentación en sociedad el pasado 14 de febrero, «la responsabilidad de una compañía es una dimensión que configura su reputación; una condición necesaria, pero no suficiente. Una empresa para ser reputada debe ser una empresa responsable y, además, tendrá que ser rentable para sus propietarios, ofrecer una calidad comercial notable a sus clientes, garantizar una buena gestión de sus empleados, ser una buena vecina para la comunidad en la que se desenvuelve y mantener con otros stakeholders unos estándares de comportamiento y de calidad relacional superiores a la media de su sector».
Retomando la famosa frase de Peter Drucker, «todo lo que se puede medir, se puede mejorar», parece que cada vez disponemos de más y mejores herramientas que nos permitan valorar nuestros esfuerzos y, en la medida que nos desviemos de nuestros objetivos, poder reconducirlos. Y esto, hablando de intangibles como la RSC y la reputación, constituye no solo un buen mecanismo para definir las políticas y elegir los proyectos sino también un apoyo fundamental a la hora de justificar el valor o la necesidad de su implementación, lo que resulta de gran interés para sus responsables.
«De entre los grandes retos que debe afrontar la humanidad el prioritario es el de corregir las desigualdades que conducen a trágicas consecuencias ». De esta manera, se expresaba la semana pasada Pedro Canalejo, presidente de la Fundación Madrid, Centro Mundial de Ingeniería, en el diario Expansión. Desde el sector de la ingeniería han visto el potencial de crear un foro permanente internacional dedicado a la investigación, estudio y seguimiento del desarrollo del ejercicio de la ingeniería, la consultoría y la innovación en el mundo. Algo así, como un laboratorio de ideas. Un think tank si lo prefieren los puristas. La aportación a la humanidad parece ser la clave por la que se unen distintas disciplinas, ya pertenezcan al mismo sector profesional o a diferentes. Sin esta unidad, el camino se hace más cuesta arriba, los conceptos se repiten y las intenciones se difuminan. ¿Quién pierde? La humanidad. Necesitamos de la conversación constante entre las profesiones, porque solo a través de un macrodiálogo es posible la aportación a la humanidad de ideas lo suficientemente potentes como para resolver desigualdades sociales, económicas, jurídicas, sanitarias, técnicas y científicas.
La Iniciativa Ciudadana Europea está (por fin) en marcha. Todos y cada uno de los ciudadanos de la Unión Europea podemos ya participar directamente en el desarrollo de las políticas comunitarias, presentando propuestas a la Comisión Europea sobre aquellos asuntos que deseamos que sean regulados por la Unión.
Hace algo más de un año, escribiendo sobre este tema, yo misma decía en el blog que «Quien esperar puede, alcanza lo que quiere», por eso me hace hoy especial ilusión poder decir que la espera ha merecido la pena. Ahora, nosotros podemos marcar el rumbo. Para saber cómo hacerlo, la Comisión Europea ha puesto a nuestro servicio multitud de páginas web en las que nos muestran este nuevo instrumento de una forma sencilla y cercana. Su eficacia y su éxito es, ahora, responsabilidad de todos.
En este vídeo explican de forma muy sencilla los pasos que debemos dar para alzar nuestras voces en Europa: