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martes, 8 de septiembre de 2015

#SomosCooperacion

Según la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo (AECID), el perfil del cooperante se corresponde con el de mujer, mayor de 35 años, voluntaria en una ONGD en África Subsahariana.

En estos momentos hay 2.788 españoles dedicados a la cooperación internacional. 19 de ellos fueron convocados ayer en el edificio donde se ubica la representación de la Comisión Europea en España para hablar sobre la situación actual de la ayuda al desarrollo. Esta precisamente fue la palabra que más se utilizó durante la mesa de debate dedicada a la cooperación al desarrollo teniendo en cuenta la dimensión profesional y vocacional de la cooperación.



Desde Unión Profesional se planteó la necesidad de conseguir «el acceso universal de los servicios profesionales» para ayudar al fomento del desarrollo en todos los países, como también en el debate se puso de manifiesto: «en origen».

La figura del voluntario fue puesta en valor, sin olvidar que este deba ser profesional, pues lo que desempeña en el lugar es un trabajo, por lo que debería también tenerse en cuenta en su currículum, a pesar de que este no sea remunerado.

Temas como los recientemente denominados Objetivos de Desarrollo Sostenible o la problemática de los refugiados fueron tratados en esta jornada previa a la celebración del Día del Cooperante.

martes, 3 de junio de 2014

Las profesiones, comprometidas con la sociedad

Dice el Artículo 1 de la Declaración Universal de Derechos Humanos: «Todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». Hoy, 65 años después de la promulgación de esta Declaración, su aplicación continúa sin ser una realidad en todas las regiones del planeta. Y en épocas de recesión, las esperanzas de que lo sea se difuminan todavía más. Aún así, no debemos cejar en nuestro empeño de construir un mundo donde la igualdad sea protagonista indiscutible. Una igualdad que debe estar asimismo presente en el acceso a los servicios profesionales.

Desde las profesiones, articuladas dentro de organizaciones colegiales, procuramos que ninguna persona se encuentre desamparada en la protección de sus derechos e intereses legítimos haciéndole llegar todo tipo de servicios profesionales en cualquier lugar del mundo. Es nuestra firme intención pero, por desgracia, no se aplica por igual en todos los lugares. En esta línea, como quedó patente en la actividad titulada 'La contribución de las profesiones a la consecución de los Objetivos del Milenio' —celebrada en el marco de la 11ª edición del Congreso Nacional de Medio Ambiente—, se ha producido en los últimos años una significativa implicación de las corporaciones colegiales en el ámbito de la cooperación internacional, cuya actuación más destacada es el fomento de la solidaridad.

Pero no hay que irse fuera de nuestras fronteras para encontrar ejemplos de cómo se ponen en marcha servicios y programas especiales. La estrecha vinculación de las profesiones colegiadas con los derechos humanos les sitúa en una posición de extraordinaria cercanía a la ciudadanía, a sus problemas y dificultades.

Desde la sociedad civil organizada debemos alzar nuestra poderosa voz —a menudo atacada o minusvalorada— en defensa del interés general y de los derechos de los ciudadanos. En realidad, son también nuestros derechos. Lo hemos hecho siempre y seguiremos haciéndolo. A través de alianzas o de forma individual, son numerosas las iniciativas que desde los consejos generales y colegios profesionales se están desarrollando en materia de derechos humanos, protección del medio ambiente o lucha contra la corrupción. Este último aspecto, de penosa actualidad hoy en día, constituye una de las principales cuestiones a abordar de cara al presente y futuro de nuestro país y de nuestras organizaciones. Todo lo que signifique corrupción ha de ser erradicado de inmediato. No podemos consentir que la delincuencia organizada se convierta en el mayor cáncer de la sociedad que nos ha tocado vivir. Solo así conseguiremos llevar a buen puerto la regeneración democrática que necesitamos con la consiguiente recuperación de la confianza en nuestros políticos.

La aprobación de la Ley Ómnibus en el año 2009 introdujo importantes reformas en los colegios profesionales, incluyendo medidas específicas destinadas al fomento de la transparencia y la gobernanza. Por si fuera poco, ahora, con la Ley de Transparencia, Acceso a la Información Pública y Buen Gobierno —aprobada a finales de 2013— y la Ley de Servicios y Colegios Profesionales —todavía en fase de anteproyecto—, se vuelve a reiterar el significado de estos conceptos para restaurar la confianza en las instituciones y mejorar la calidad de nuestra democracia. No obstante, por muchas leyes que hagamos, la solución reside en las personas, en nuestra capacidad de actuar frente a la corrupción y la injusticia con tolerancia cero, independientemente de su envergadura. Es tiempo de compromiso.
 
Tribuna de Carlos Carnicer, presidente de Unión Profesional, publicada en el Anuario Corresponsables 2014

miércoles, 7 de mayo de 2014

El poder del ‘metavalor’

No se entiende el ejercicio de una profesión liberal sin la existencia de la confianza.  Aquello que José María Gasalla califica asiduamente como ‘metavalor’, debido a estar compuesto por 7 Cs: conciencia, claridad, cumplimiento, compromiso, coherencia, consistencia y coraje. Al margen de lo conveniente que supone para cada uno de nosotros salir a la calle todos los días vestidos de confianza, resulta que para la relación profesional-usuario/paciente/cliente, esta condición es más que una simple elección. Si no existe, no hay relación. Así de claro. Así de crudo.

De ahí que incluso haya llegado a ser motivo de estudio. El más reciente, conducido por la organización sin ánimo de lucro GfK Verein, donde enfermeras, farmacéuticos, profesores, médicos o psicólogos ocupan los primeros puestos, tras una encuesta llevada a cabo en 25 países diferentes. No mucho más abajo se encuentran los arquitectos y los ingenieros, que también forman parte de las treinta profesiones «con las cuales la gente, directa o indirectamente entabla relaciones en su vida diaria».

Puede que al otro lado del puente, a la otra punta de la confianza, viva el control junto con la obsesión por regular, un matrimonio bien avenido cuyos hijos no tienen por qué seguir sus pasos, y así, podrían confiar por sí solos en el equilibrio, otro ‘metavalor’ a tener en cuenta sobre todo si de lo que se trata es de construir un futuro distinto y distante de lo políticamente (in)correcto.

martes, 25 de marzo de 2014

La atención a consumidores y usuarios, fin esencial de los colegios profesionales


La transposición de la Directiva de Servicios al ordenamiento jurídico español (a través de las conocidas como Ley Ómnibus y Ley Paraguas), allá por el año 2009, supuso la modernización del sector colegial ante los nuevos requerimientos de una sociedad ya de por sí modernizada. Además de otros múltiples deberes (como es el caso de la implantación de la ventanilla única o la publicación de la memoria anual), se fijaba la obligatoriedad de que los colegios profesionales crearan lo que se denomina "Servicio de Atención a los consumidores y usuario", que vino a reforzar uno de los fines esenciales de este tipo de organizaciones como es la protección de los consumidores y usuarios de los servicios de sus colegiados. Como reconocía la ex presidenta del Consejo de Consumidores y Usuarios, Francisca Sauquillo en la revista Profesiones: «Es de destacar que con la implantación de esta ley [Ómnibus] uno de los fines más importantes de los colegios profesionales ya no será solamente la defensa de los intereses profesionales de los colegiados, sino que ahora también se pretende extender dicha protección a los consumidores que han celebrado contratos con esos colegiados, lo que supone un avance cualitativo importante que favorecerá de forma directa los derechos de los consumidores y usuarios».

Así, con la Ley Ómnibus, que vino a reformar la Ley de Colegios Profesiones de 1974, se marcaba el paso a los colegios en una vereda que, si bien siempre ha estado presente, ahora se convertía en la única vía posible. ¿Transformación o adaptación? Ambas. Pero siempre: evolución.

Imagen: Página web del Colegio de Abogados de Madrid

jueves, 20 de marzo de 2014

Consumidores y deontología profesional

Aprovechando la reunión de trabajo mantenida ayer con representantes de la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid, hemos invitado a su coordinadora, Hilda Garrido, a que nos comente brevemente la relación que existe entre la deontología profesional y la protección de los consumidores y usuarios. Aunque desde el punto de vista ciudadano, el concepto de 'deontología' se nos antoja lejano, según la profesora Garrido, está más que presente en nuestro día a día a la hora de contratar o ser atendidos por profesionales de ámbitos diversos. Así nos lo cuenta en el siguiente vídeo:
 

miércoles, 19 de marzo de 2014

Sobre el e-servicio profesional


Recientemente «han surgido numerosas propuestas de e-marketplaces centrados en el sector de los servicios profesionales». (...) La necesidad de abrir nuevos mercados en nuestro país y más allá de nuestras fronteras,  apoyada en la reducción de los costes marginales que ofrece la tecnología, supone una oportunidad potencial de crecimiento. Sin embargo, también es imprescindible reflexionar acerca de la implicación de este tipo de prestación sobre la seguridad y el nivel de calidad que reciben los consumidores.

>> Sigue leyendo El consumidor ante el servicio profesional online, en Carlyle no tenía razón, el blog económico de UP. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

Los horarios racionales: De utopía a realidad


La cita anual de los horarios racionales ha contado en esta ocasión con la presencia del presidente de Unión Profesional, Carlos Carnicer, quien presidió y moderó la mesa Horarios en Europa: una necesaria adaptación, que se celebró este miércoles en Zaragoza.

Decía Carnicer en su discurso introductorio que a pesar de que las profesiones liberales, en la mayoría de los casos, no cumplen con sus horarios laborales, siempre en beneficio del cliente, la flexibilidad sí es una opción cada vez más escogida por aquellos que ejercen su profesión en nuestro país.

Quizá sea este el momento en el que más cerca nos encontremos de aquello que nacía prácticamente envuelto por el manto de la utopía, adaptar los horarios españoles a los europeos. La creación de una subcomisión, dentro de la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados, dedicada en exclusiva a este tema y sus derivados, esto es, la conciliación por ejemplo, supuso el espaldarazo definitivo a este movimiento, tal y como lo calificó Carlos Carnicer en su discurso, a favor de mejorar la calidad de vida de los españoles.

Este hecho quedó patente durante la celebración de esta mesa precisamente por la coincidencia de todos sus ponentes en apoyar la causa y acabar con eufemismos como las ‘comidas de trabajo’, el ‘absentismo psicológico del trabajo’ o el mal entendido ‘presentismo laboral’.

Sigue quedando mucho por hacer… pero… quien sabe si esta octava edición del Congreso Nacional para racionalizar los horarios españoles, hubiera sido la última vez que se celebrara este Congreso porque, como dijo la presidenta del Gobierno de Aragón, Luisa Fernanda Rudí, se cumplan las expectativas de la Comisión Nacional para la Racionalización de los Horarios Españoles y este sea el año en el que la utopía deje paso a la realidad.

lunes, 13 de mayo de 2013

Profesionales y profesores universitarios debaten sobre deontología

La deontología profesional, entendida como las normas que guían los comportamientos de ciertos profesionales, constituye una cuestión de significativa importancia por cuanto su existencia y regulación nos permite ejercer nuestros derechos (y disfrutar de ellos) con unos niveles de confianza y seguridad que palian cualquier posible sensación de incertidumbre o engaño. 

Antonio Argandoña, profesor de Economía y titular de la Cátedra ‘La Caixa’ de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo del IESE, decía en un artículo de la Revista Profesiones que  «la labor de un profesional no es solo técnica; no puede limitarse a la aplicación práctica de unos criterios científicos o técnicos, al menos, por tres razones: la primera, porque el profesional “aprende” al tiempo que desarrolla su actividad, de modo que, en el futuro, sus decisiones serán distintas; y la ausencia de criterios éticos implicaría que, en su aprendizaje, estaría descuidando un aspecto importante de su comportamiento como profesional. La segunda, porque su trabajo es un servicio directo al usuario o al cliente, y no puede olvidar las necesidades reales de esa persona o entidad, más allá de lo que diga el contrato que haya firmado —esto nos introduce ya en el ámbito de la ética—. Y, finalmente, porque el trabajo del profesional tiene un impacto indudable sobre la sociedad, y esto es también una exigencia deontológica».

Es precisamente esta función social de las profesiones la que justifica, según María del Carmen Barranco, subdirectora de la Cátedra de Ética de la Empresa y de las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid, la existencia del requisito de incorporación a un colegio profesional para poder ejercer ciertas profesiones, tal y como figura en la sentencia 89/89 del Tribunal Constitucional, dijo la profesora Barranco. La también vicedecana de Derecho y Ciencias Políticas intervino hace algunas semanas en el coloquio organizado conjuntamente entre su Cátedra y Unión Profesional con el fin de analizar las implicaciones que la deontología profesional tiene para la ciudadanía. No es la primera vez que Profesiones y Universidad se unen para debatir sobre esta materia y estoy segura de que no será la última. De momento, aquí tenéis el video que resume las principales conclusiones del coloquio:

miércoles, 8 de mayo de 2013

¿Para qué sirve una organización colegial?


Podría decirse que las profesiones publican sus memorias. Quizá esta afirmación sea un tanto arriesgada, ya que no se trata de ningún capítulo cerrado ni mucho menos de una vida acabada. Pero sí de la expresión sobre la contribución de sus órganos colegiales al ejercicio de los derechos fundamentales de todos los ciudadanos. Este compendio, llevado a cabo por Unión Profesional es un ‘libro abierto’, lo que actualmente se denomina una práctica crowd (abierta a todas las profesiones colegiadas, a modo de comunidad, ya que en todo momento podrán realizar las aportaciones que consideren). Una recopilación de reflexiones, datos, documentos, artículos, etc…. Todo ello para conocer de primera mano qué es y muy especialmente el para qué sirve una organización colegial.

Pero... dejo la palabra a quien se ocupa de coordinar esta obra, Dolores Martín Villalba:

jueves, 15 de marzo de 2012

Jóvenes y comprometidos

Si hace unos meses, un joven nos daba una lección narrando su experiencia al frente de la empresa que había creado con tan solo 18 años, el martes pasado era otro joven el que dejaba patente la inexactitud de la frase infinitamente repetida de «los jóvenes pasan de todo». Como ocurre siempre, hay casos de todo tipo, pero por lo que he ido observando en los últimos meses, parece que las nuevas generaciones vienen pisando fuerte y de qué manera.

El pasado martes, 13 de marzo, el Consejo Estatal de Estudiantes de Medicina (CEEM) presentaba una guía de recomendaciones para ayudar a todos aquellos estudiantes que se enfrentan a sus prácticas clínicas. En un ejercicio de responsabilidad que agrada observar en estos tiempos, los estudiantes han decidido autoimponerse unas bases de comportamiento ético que deben desarrollar una vez entran en contacto con sus pacientes. Y, dado que no poseían todos los conocimientos/experiencia para llevar a cabo esta guía —tal y como reconocía su presidente, Íñigo Noriega—, qué mejor que rodearse de profesionales del ámbito colegial (como la Organización Médica Colegial) y de la Universidad (como el profesor de Bioética de la Universidad de Zaragoza, Rogelio Altisent) lo que, según afirmó Noriega, «avala este trabajo».

Esto es tan solo una muestra de que los jóvenes también emprenden, se preparan para ejercer con las máximas garantías y, en cualquier caso, se comprometen y luchan por un futuro próspero, ético y responsable.

miércoles, 14 de marzo de 2012

La felicidad del profesional y del ciudadano

La semana pasada leía que el 44,7 % de los españoles cambiaría de profesión si pudiera echar el tiempo atrás. En estos casos, lo que en un inicio se considera vocación con el tiempo muta en desilusión y de ahí a la infelicidad en el lugar de trabajo hay tan solo un paso. Este pesimismo viene al caso del interés por parte de las organizaciones de seguir a la busca y captura de empleados felices, movidos por la persecución de la productividad ilimitada, según múltiples estudios. El ambiente laboral, el salario, la realización personal y el horario suelen encontrarse entre los factores favorables para lograr olvidar el miedo y entonces estar más cerca de la ansiada felicidad/productividad en el trabajo.

El desarrollo profesional en correlación con la realización personal resulta ser uno de los pilares fundamentales para prorrogar no solo el contrato sino también la felicidad en la puesta en práctica de sus cláusulas. En este desarrollo profesional está la clave diferenciadora entre llevar a cabo el trabajo de cualquier manera de realizarlo con todo el conocimiento (tanto académico como sensorial).

La profesión es, por lo tanto, parte indisoluble de la persona y no una parte circunstancial, sino la parte que llena de satisfacciones a quien la ejerce. Desde esta perspectiva, compartida por los colegios profesionales la felicidad no abarca solamente al profesional sino y también al ciudadano, ora usuario, ora paciente, ora cliente.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Normalización y transparencia para los lobbies

La gestión de los intereses institucionales y corporativos ante los poderes públicos (función conocida comúnmente como lobbying) requiere reconocimiento, mecanismos que favorezcan la transparencia y herramientas que fijen los principios deontológicos para llevarla a cabo. Así se recogía en el artículo Los 'lobbies piden pista', publicado por El País, donde los expertos abogan por la normalización y la transparencia con el fin último de acabar con la mala imagen que arrastran los lobbies (o grupos de interés) y que no logran abandonar aún con el paso del tiempo.

De esta forma, desde el Foro por la Transparencia (plataforma creada por las principales empresas de consultoría y bufetes del mercado español) se demanda, entre otras medidas, la creación de un registro voluntario de intereses en el Parlamento y el Gobierno, a imagen y semejanza del que existe en Bruselas que, según datos de hace dos días, cuenta con un total de 2.374 organizaciones inscritas.

Sobre estos y otros aspectos, se debatió en la tarde de ayer, 24 de noviembre, en el Instituto de Empresa, donde además se pusieron de manifiesto diferentes casos de éxito como el de los Farmacéuticos y la defensa que desde la profesión se ha hecho en Bruselas del modelo regulado de la farmacia española. Precisamente para avanzar en la labor que se realiza desde las corporaciones profesionales en esta materia, Unión Profesional celebraba hace algunas semanas un seminario donde representantes de consejos y colegios profesionales pudieron repasar los entresijos de una función intrínsecamente relacionada con ellos, tal y como reconocía hace unos días Malcolm Harbour, presidente del Comité de Mercado Interior y Protección del Consumidor del Parlamento Europeo: «las organizaciones profesionales hacen una labor fundamental de lobby (entendido éste en el sentido más positivo) y, además, sus aportaciones hacen que se conozca mejor la realidad de los servicios profesionales».

Es en esta línea de colaboración con los poderes públicos en la que se ve con claridad la importancia del trabajo de los lobbistas que, dada las significativas repercusiones que suele tener, no se debe -ni se puede- dejar al albur de ocurrencias, amiguismos o charlas improvisadas en cócteles, aunque en más de una ocasión hayan funcionado.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Hay vida más allá de tu “burbuja”

“Vivir en una burbuja”, ajeno a lo que ocurre a tu alrededor, podría estar bien pero, en mi opinión, habría que evaluar concienzudamente las consecuencias que dicho aislamiento puede tener cuando te incorporas a la realidad, hecho que sucederá tarde o temprano.

Puede que resulte más saludable mantenerse en esa realidad, con los ojos bien abiertos, para poder disfrutar (en la medida de lo posible) de ella y no sufrir en demasía. Esto podría aplicarse a la elección de la carrera a estudiar, momento por el que miles de estudiantes pasan cada año una vez superado el tortuoso trámite de la Selectividad. Hoy en día, como señalaba el artículo de Cinco Días ‘Empleos para los recién graduados’, existen múltiples estudios e informes que nos indican las titulaciones más demandadas por las empresas; es decir, la realidad del mercado laboral. En ocasiones, deberemos adaptar nuestras “vocaciones” hacia las realidades que se nos presentan ante esos ojos abiertos si no queremos padecer situaciones cada vez más frecuentes, por desgracia, como es el caso del desempleo.

Esa adaptación a la realidad no debería ser ajena a empresas y organizaciones, donde no solo se trata de mantener los ojos bien abiertos para ver por donde caminan nuestros públicos sino también, por qué no, de pedirles opinión. Esto es precisamente lo que lleva haciendo el Consejo General de la Abogacía Española durante ya algunos años en su tradicional Barómetro Externo: preguntar a la ciudadanía su opinión sobre la Abogacía, sus profesionales y la Justicia en general. Porque, como señaló su presidente, Carlos Carnicer, durante la presentación del IV Barómetro el pasado 13 de septiembre: «queremos saber de verdad qué es lo que opina la ciudadanía de nuestra profesión ya que solo así podemos mejorarla y mejorar también el nivel de cada uno de nosotros».

Someterse al escrutinio de los demás no suele ser tarea fácil pero aquellas organizaciones, empresas y particulares que lo practican siempre coinciden en lo enriquecedor que resulta conocer de primera mano esa realidad, en forma de percepción de las personas/grupos sociales que les rodean.

¿Te atreves a salir de tu “burbuja” y a preguntar a los tuyos lo que opinan de ti o de tu organización? Eso sí, recuerda que, para que sea realmente útil, has de hacerlo sin estar tú presente.

Foto: Richard Heeks/Barcroft Media

jueves, 8 de septiembre de 2011

Conexión Colegial

Los colegios profesionales no descansan. Tampoco en verano. El pasado 16 de agosto un diario económico se hacía eco del nuevo servicio que el Colegio de Abogados de Valencia –ICAV- ponía en marcha: la Sección de Abogados Senior. La importancia de este sector de la población, me refiero al de los senior, es indiscutible, y mucho más en las profesiones liberales. Por esto son muchos los colegios que tienen en cuenta cada vez en mayor medida a aquellos que reportan a la institución experiencia, madurez, conocimiento y trayectoria profesional.

Lo curioso en el caso del ICAV, es el objetivo de dicha sección: conectar a estos con los jóvenes colegiados mediante la transmisión de sus despachos, de sus fondos de clientes y de sus procedimientos en curso. De esta forma, ganan todos y muy especialmente el usuario (a quien en ningún momento se le dejará desamparado, pues la continuidad de su caso no se verá afectada a pesar de 'cambiar de manos'). Lo mejor es sin duda el resultado: procurar el bienestar del usuario, del cliente, en definitiva, del ciudadano. En esto se han empeñado los colegios profesionales. Me da que van por buen camino…

martes, 30 de agosto de 2011

Únete al barco de la RSC

El verano suele servir para reflexionar sobre la forma de gestionar de nuestras compañías, negocios, proyectos e incluso nuestra vida. A continuación, reproduzco la tribuna de Carlos Carnicer, presidente de Unión Profesional, sobre esta materia, recogida en la última edición del Anuario Corresponsables:

  • «La Responsabilidad Corporativa (RC) es ya una cuestión que nos afecta a todos: desde las empresas a la Administración Pública pasando por las organizaciones e instituciones de la sociedad civil y especialmente en el Tercer Sector. Todos nos hallamos en el mismo barco. El barco de la responsabilidad.

  • Henry Hazlitt afirmó: «la prosperidad es un gran maestro; la adversidad es mucho más grande. La posesión embota la mente, la adversidad la fortalece». En los últimos años, parece que la adversidad, revestida en forma de crisis económica, nos ha enseñado a la humanidad algo muy simple pero que parecía haberse olvidado: si nos tiramos al mar sin flotador y sin saber nadar con toda seguridad nos ahogaremos. Si desarrollamos nuestras actividades o prestamos nuestros servicios como profesionales sin responsabilidad estaremos indeleblemente abocados al fracaso.

  • Las profesiones colegiadas llevan incorporada esa responsabilidad en forma de lo que se conoce como deontología profesional, de cuyo cumplimiento velan los códigos aprobados en cada Consejo General o Superior o Colegio Profesional de ámbito estatal. Con la transposición de la Directiva de Servicios europea a nuestro ordenamiento jurídico, la promoción de estos códigos, la implantación de políticas de calidad y el impulso a la ventanilla única se han ido configurando como parte fundamental de las organizaciones colegiales. Y, con ellos, la transparencia y el buen gobierno, protagonistas indiscutibles de la materialización de la RC en las organizaciones.

  • De la misma manera que se ha producido una evolución en la implementación de la RC en las empresas y organizaciones, también se ha asistido a un incremento de la aplicación de iniciativas de RC en el seno de las organizaciones colegiales y en los propios despachos, oficinas y pymes dirigidas por los profesionales colegiados. En la gestión de las organizaciones colegiales se observan cada vez más prácticas de RC que, si bien llevan ejerciendo durante años, jamás se las había catalogado como tal. La publicación de completas memorias corporativas, algunas de ellas realizadas en base al estándar marcado por Global Reporting Iniciative, o el lanzamiento de proyectos para el respeto y la defensa de los derechos fundamentales son algunos ejemplos significativos. Es a través de la excelencia en el ejercicio profesional y del diálogo continuo con los grupos de interés como desde las profesiones se devuelve a la sociedad la confianza en forma de función social eficiente y eficaz.

  • Y seguimos trabajando en ello, por y para el fomento de la RC en todos los ámbitos e incluso en todos y cada uno de nuestros hogares, en pro de la paz, el progreso y la sostenibilidad del planeta y, por tanto, para beneficio de todos. Solo así lograremos evolucionar al paso de la demanda social, sin necesidad de instrumentos ni objetivos superfluos más allá del propio interés general».

lunes, 29 de agosto de 2011

El outplacement y su aplicación colegial

«El objetivo principal que busca el outplacement es encontrar la mejor de las opciones en el menor tiempo posible». «Tratamos que el candidato tome conciencia de quién es, qué tiene, pero también que aprenda cuáles son sus limitaciones». Estas son declaraciones de la misma persona: Ángeles de la Flor, en dos formatos diferentes: Canal Profesiones y la revista Profesiones y con un tiempo concreto entre una y otra: un año y medio. El común denominador esta vez se encuentra desdoblado: Ángeles de la Flor y Unión Profesional -UP-.

De aquella conversación con José María Gasalla en los estudios de grabación, surgió el interés por un tema que ha tocado de pleno a los trabajadores de los Consejos y Colegios Profesionales. La posibilidad de ponerlo en marcha surgió a medida que UP se sumergía en el conocimiento de una materia basada en un acompañamiento personal al profesional durante toda su etapa de transición desde que abandona un lugar de trabajo hasta que desembarca en otro. Todo un camino por recorrer duro cuanto menos aunque satisfactorio en la consecución de su meta.

A través de su entidad, Aflora, Ángeles de la Flor y Unión Profesional están juntos en esto, no solo porque lo diga un convenio, sino y sobre todo porque como dice Carnicer: «Por encima de las posibilidades institucionales que tenemos los colegios profesionales, está el aspecto humano, que es fundamental para la convivencia y para la no discriminación».

>> Descárgate el programa de radio sobre Outplacement con Ángeles de la Flor y José María Gasalla.


*Bola extra:
>> El outplacement se democratiza, por Ángeles de la Flor.
>> Convenio entre Aflora y UP en la última revista Profesiones.

viernes, 22 de julio de 2011

El Parlamento defiende la compatibilidad entre pensión y ejercicio por cuenta propia

Ayer, 21 de julio, el Parlamento daba el visto bueno a la Ley sobre Actualización, Adecuación y Modernización del sistema de Seguridad Social, comúnmente conocida como Reforma de las Pensiones por cuanto modifica el régimen jurídico del que gozábamos hasta ahora.

Además de incrementar la edad de jubilación a los 67 años, aspecto que podría ser motivo de otro post perfectamente, dicha ley incluye un elemento de especial interés para los profesionales, como es el tema de la compatibilidad a la hora de cobrar la pensión de la Seguridad Social pero, al mismo tiempo, poder seguir ejerciendo durante algunos años más cubiertos por su mutualidad correspondiente.

Esta compatibilidad había sido anulada por una orden del Ministerio de Trabajo que entró en vigor el 1 de julio. Desde ese momento hasta el día de ayer, el sector colegial y a los miles de profesionales afectados han permanecido expectantes a la tramitación de la Ley de Modernización de la Seguridad Social que ha venido a poner luz a una situación un tanto confusa.

Gracias a lo estipulado en una disposición adicional de la Ley, se pospone la regulación de esta materia a un futuro proyecto de ley y, por tanto, se deja sin efecto la orden ministerial mencionada, lo que se traduce en el mantenimiento de un sistema que, según afirmaba esta semana el presidente de Unión Profesional y del Consejo General de la Abogacía, Carlos Carnicer, en Difusión Jurídica: «viene funcionando muy bien, puesto que permite la prolongación de la vida laboral en los momento de mayor experiencia y talento profesional, compensando parcialmente la lógica pérdida de poder adquisitivo por la progresiva reducción de actividad vital y por el obligado relevo generacional, manteniendo al máximo los puestos de trabajos, colaboradores o empleados, en los bufetes, oficinas, despachos, clínicas, etc.».

Porque, en las épocas que vivimos, no se debería desperciar talento ni experiencia sino todo lo contrario; por el bien de nuestra competitividad y la excelencia de los servicios profesionales.

viernes, 17 de junio de 2011

La deontología profesional: ese gran desconocido

Según dice la sabia Wikipedia, el término «deontología» procede del griego: to deon (lo conveniente, lo debido) y logía (conocimiento, estudio…); lo que significa, en términos generales, el estudio o la ciencia de lo debido. El objeto de estudio de la Deontología son los fundamentos del deber y las normas morales. La deontología aplicada al estudio de los derechos y deberes, particularmente enfocados al ejercicio de una profesión, es lo que se ha denominado la deontología profesional.

Precisamente para hablar sobre la deontología en la profesión periodística acudía el pasado 7 de junio el secretario técnico de Unión Profesional, Gonzalo Múzquiz, a una mesa redonda celebrada en el marco del II Campus de Periodismo Francisco de Cossío que, con gran profesionalidad, organizaron desde la Consejería de Presidencia de la Junta de Castilla y León del 6 al 10 de junio en Valladolid.

En su intervención, Gonzalo Múzquiz quiso ir más allá de la explicación del concepto y profundizó en las diferencias que existen entre las normas deontológicas y otras que pueden concurrir en el ejercicio profesional como son las administrativo-laborales, las civiles, las penales o la propia moral o conciencia del profesional. Como también relata en el artículo recogido en la Revista Profesiones nº 131, gracias a las normas deontológicas, se está garantizando el buen desempeño del profesional en términos de independencia y responsabilidad, dos aspectos esenciales para los periodistas. De ahí la necesidad de que todo profesional esté sometido a estas normas, independientemente de si ejerce en el ámbito público o privado, de manera que nadie pueda «cercenar», como dijo en el Campus, la independencia de criterio del periodista y, en general, de cualquier profesional. Porque, como también se puso de manifiesto en el citado encuentro, estamos hablando de servicios profesionales que inciden sobre derechos fundamentales de las personas y, ante ello, cualquier protección es poca ¿no creéis?

martes, 26 de abril de 2011

Economía del Derecho

Los estados, los gobiernos, las uniones políticas y económicas, la Europa de los ciudadanos, están claramente desbordadas por las tendencias y los resultados económicos y de empleo que a todos los niveles se están produciendo y que arrojan, a veces, datos muy preocupantes, en especial cuando se agudizan éstos por catástrofes y contiendas recurrentes y quizá, por ello, de alguna forma previsibles. La necesidad de ordenar, prever y regular las relaciones de todo orden con normas eficaces, pero que además resulten justas y equilibradas, y en definitiva sostenibles, resulta ser el reto de las Autoridades que tienen atribuida la gestión y administración de lo común, del interés general.

El Derecho, como categoría global que está en el sustrato de toda relación individual o colectiva, ha de amparar las medidas regulatorias de forma que éstas se incardinen en el conjunto del ordenamiento jurídico, del Derecho, contemplando todas sus facetas, normas y principios. Por ello, es más adecuado analizar la economía desde la perspectiva del Derecho. Hace varios lustros se acuñó el término Análisis económico del Derecho, concepto que tiene relación con el de análisis económico de la regulación al que se refiere la Ley de Economía Sostenible, cuestión que ha de aplicarse contemplando el Derecho como categoría universal, según lo antes referido, lo cual requiere tamizar la regulación para que resulte compatible con el acervo de normas y principios de necesaria observancia.

La tantas veces anunciada remisión por el Gobierno a las Cortes Generales de una Ley de Servicios Profesionales en virtud del mandato de la Disposición Transitoria 4ª de la llamada Ley Ómnibus, nos autoriza recordar que la regulación del ejercicio de las profesiones tituladas y colegiadas ha de contemplar todos los elementos que en Derecho descansan. Todo ello para producir una regulación que responda a las actuales situaciones de hecho pero también a las cuestiones de derecho que este subsector de los servicios profesionales tiene como esenciales, y que son peculiares como la propia Constitución Española recoge en su artículo 36.

Para que la regulación contemple todas estas especificidades relevantes se hace imprescindible contar con el subsector afectado, hay que gestar la norma que se pretenda promulgar con el intercambio de datos, elementos relevantes en Derecho y diálogo; y sobre todo con previsión de los efectos que se pueden producir en otros órdenes del Derecho, la economía y el empleo. Sin embargo, el Ministerio de Economía y Hacienda, como impulsor de la reforma de este subsector, está siendo opaco, produciendo falta de transparencia a unos niveles inaceptables en las circunstancias de hoy. La escasa información, en parte oficiosa y recortada no es la comunicación imprescindible con el subsector afectado cuya desregulación ha sido anunciada tanto en foros nacionales como europeos.

Pero lo más grave de esta falta de interlocución es que los Colegios profesionales y sus Consejos que, no se olvide, tienen como fin esencial en la defensa del interés general, razón por la que están reconocidos por la ley como corporaciones de Derecho público y autoridades competentes en su ámbito. Y para ello, tienen atribuido legalmente el control ético y de la buena práctica de sus profesionales, función que por su propia naturaleza no ha de residir en las otras administraciones públicas, salvo por el control jurisdiccional. Dichas Corporaciones, como entidades que están intermediando también entre las Administraciones y los administrados, han de llevar a cabo, de forma independiente e imparcial, la ordenación y control del ejercicio profesional tanto en el sector público como en el privado por cuanto las actividades colegiales vienen representando un evidente valor añadido a los servicios profesionales que no debe ser hurtado a los servicios públicos.

Desde Unión Profesional, que reúne asociativamente a los Consejos y Colegios profesionales, se plantea la necesidad de una regulación equilibrada, que contemple y combine todos los elementos que el concepto del Derecho aporta, conforme a lo posible y sostenible, lo que denominamos como Economía del Derecho, pues de la correcta aplicación de éste se obtendrán los mejores resultados en el conjunto de la economía.

Carlos Carnicer Díez
Presidente de Unión Profesional
Tribuna aparecida hoy en el diario económico Expansión

viernes, 8 de abril de 2011

Lo que llevamos dentro

Ya nos adelantaba Lorenzo Baselga en el anterior número de la revista Profesiones el calendario previsto en el Año Internacional de la Química. Hace solo dos días, partía de este colectivo científico la organización de una jornada dedicada al fomento de la vocación por la química, bajo el lema Lo llevas dentro. No podían haber definido mejor la vocación. Un término que como otros, tales como motivación o compromiso, pasan, si les sucede como lo que los químicos han hecho con el de vocación, a comprenderse mucho mejor. Precisamente porque se traduce al lenguaje que todos conocemos: profesionales, decanos, colegiados, ciudadanos, estudiantes, etc. Y es que esa es otra de las funciones (de los servicios) que cumplen las organizaciones colegiales: traducir a la sociedad lo que llevan dentro. Esta misma semana, han cumplido esta función y servicio, los economistas, sector que ha firmado un convenio con la Conferencia de Facultades de Economía para hacer llegar su materia a la sociedad. De nuevo, lo que llevan dentro. Porque eso que los colegios profesionales llevan dentro no puede quedarse justamente en ese lugar, sino que además, tiene que exportarse, traducirse, difundirse, complementarse y sobre todo, comprenderse.