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martes, 21 de febrero de 2017

La Deontología y los Colegios profesionales. Por Rafael del Rosal

Las profesiones afrontan tiempos decisivos en España, con la Ley de Servicios y Colegios profesionales a punto de regresar al candelero. El texto de esa ley retirado en la anterior legislatura no nos gustaba y debemos prepararnos para que el texto que le siga tampoco nos guste.

Ese es el motivo por el que no estamos para más circunloquios ni para seguir debatiendo sobre el sexo de los ángeles, a vueltas sobre la deontología abstracta o los Colegios sin naturaleza, para seguir rehuyendo entre medias verdades, a mitad de camino entre lo divino y lo humano, lo sagrado y lo profano, la salvación eterna o el camino de perfección, la única, sencilla y elemental verdad que tanto tememos por la enorme responsabilidad que conlleva: que el Artículo 4.9 de la Directiva de Servicios y el art. 3.12 de la Ley Paraguas –que traspone aquél a nuestro ordenamiento- establecen con toda claridad que los Colegios Profesionales son las Autoridades Reguladoras de la Competencia de sus colegiados en los Mercados de los Servicios Profesionales respectivos.

De acuerdo con tan elemental disposición, nuestros Colegios Profesionales tienen la misma misión y rango que el Regulador común (CNMC) para el resto de los mercados, pero en Régimen de Autorregulación. Los Códigos Deontológicos no son otra cosa que la más antigua y sofisticada ley de la leal competencia de los profesionales en el mercado, solo que en un estadio más desarrollado que el derecho común. Y la competencia Disciplinaria de los Colegios no es ninguna “función deontológica” extraña a las dos premisas anteriores, sino su instrumento coercitivo para alentar y exigir el cumplimiento de las reglas de la competencia contenidas en sus referidos Códigos.

De tan sencillas premisas se desprende un cúmulo de consecuencias de tal calibre que no caben en este espacio. Siendo de señalar como decisivas, las siguientes: 

  • a) Defenderlas es la primara misión del profesionalismo si no quiere perder su independencia y quedar a merced, cuando quiera, de la intervención política de los poderes públicos como ocurre en Venezuela, Bolivia, Rusia y otros países.

  • b) Defenderlas es llevarlas sin ambages a la Ley de Servicios y Colegios Profesionales que, mientras pregona que su misión es trasponer al ordenamiento jurídico español la Directiva de Servicios,  la contrapone. Y, cómo no, llevarlas a la protección constitucional por la vía del art. 36 CE, integrando dicha Ley en el “bloque de constitucionalidad”.

  • c) Defenderlas es rechazar a nuestros modernos entreguistas que, desde dentro del profesionalismo, nos llaman a no hacer nada en el camino de los dos puntos precedentes y entregarnos a la Ley de Servicios y Colegios retirada, que volverá igual y que consideran una magnífica oportunidad para hacer no sé qué cosas modernísimas que en modo alguno explican. Y también rechazar los embates de la CNMC, que solo persigue el monopolio regulador aniquilando a los Colegios, sus homólogos preexistentes.

  • d) Y, finalmente, defenderlas es hacer Códigos honestos, ejercer la competencia Disciplinaria sin escapismos y ejecutar con eficacia las sanciones impuestas, poniendo en el centro de la vida Colegial la potestad disciplinaria, autorreguladora de la competencia en el mercado de los servicios profesionales de sus colegiados.

Si no estamos dispuestos a todo eso, lo mejor será que no nos sigamos engañando: Si no la ejercemos nosotros a través de nuestros Colegios, la regulación de la competencia de los profesionales en los mercados de sus servicios la terminará haciendo otro. Salvo que nuestro sueño sea que los servicios profesionales queden desregulados… pero no se note. ¿Y si fuera ese El Dorado que de verdad buscan nuestros modernos entreguistas?   

martes, 7 de febrero de 2017

Comienza la campaña 2.0 de Unión Profesional dedicada a la #deontologiaUP

La función deontológica es la esencia de las organizaciones colegiales. Conscientes de su importancia, desde Unión Profesional se ha llevado a cabo un estudio titulado La Función Deontológica de la organizaciones colegiales y su impacto económico y social, al que se puede acceder desde nuestra página web. Para animaros a leerlo y difundirlo, hemos sintetizado algunas cuestiones esenciales en la siguiente guía:


Queremos que la ciudadanía sepa cuán importante es la labor de las organizaciones colegiales; queremos que los colegiados y colegiadas sean conscientes de la responsabilidad que existe en todos aquellos actos profesionales que conjugan en el día a día; y queremos que el espacio público que todos y todas compartimos sea un espacio más justo e igualitario, para lo que la labor de las profesiones es capital.
A lo largo de este mes de febrero, Unión Profesional contará con las opiniones, puntos de vista y experiencias sobre ética y deontología profesional en este espacio virtual que es El Blog de las Profesiones.  Asimismo, os dejamos en este primer artículo algunos de los materiales que hemos elaborado para la difusión de esta campaña bautizada #dentologiaUP.


¡Os esperamos en la Red!

martes, 25 de octubre de 2016

Sobre la Ética de los Profesionales: Entrevista Howard Gardner

Interesados en conocer el punto de vista del profesor Howard Gardner sobre la 'Ética de los Profesionales', materia en la que viene trabajando durante varias décadas (The professional ethicist) Unión Profesional le invitó a participar en la última edición de la revista Profesiones (nº 163)A continuación, puedes leer la entrevista íntegra en inglés.



1.- As the author of the famous theory of the multiple intelligences (MI), could you please briefly explain its main meaning? 

A: Our ordinary language and our field of psychology suggest that there is only a single intelligence. If that were true, then a person smart in one area (e.g. music) would have to be smart in other areas, like language or understanding other persons. But in fact intelligence is MULTIPLE: a person can be smart in one area, average in a second area, and not very good in a third area. This theory is well supported by evidence from many different fields of study, and it also is consistent with common sense.


2.- How could each kind of personal intelligence affect professional performance?

A: According to “MI theory,” human beings have two kinds of intelligence dealing with persons. INTERPERSONAL intelligence is the understanding of other persons —INTRAPERSONAL intelligence is the understanding of one self.

A professional needs to have, or to develop, both kinds of personal intelligence. A professional serves clients and needs to understand their needs and their motivation. A professional encounters difficult challenges (especially ethical ones) and the professional needs to understand her own biases, motivations, aspirations. If a professional is weak in the personal intelligences, he or she has to develop those intelligences or collaborate with individuals who have the needed intelligence. Often psychotherapy can enhance one’s understanding of self or of other.

3.- The ethics of intelligence is not part of the multiple intelligences. Could you, neverthe-less, describe it for us? 

A: This is correct. Any intelligence can be used benignly or malignantly. Both Nelson Mandela and Slobodan Milosevic had considerable interpersonal intelligence. Mandela used his intelligence to bring warring parties together—while Milosevic used his interpersonal intelligence to incite hatred and genocide. So in terms of your question, we need to yoke or link our intelligences to positive, ethical end. Osama bin Laden had plenty of intelligences —he lacked any kind of moral or ethical compass.

4.- Once, you stated in an interview for lavanguardia.com that: 'Bad people can´t be excellent professionals. They will never get to the excellence. They may have technical expertise but they are not excellent'. What is the reason for this close connection between ethics and professionalism?

A: I probably should have said ‘unethical persons cannot be excellent professionals’. And that is because the professional is faced all the time with challenging dilemmas and quandaries—and if the professional does not have a strong compass, a strong set of guiding principles, and access to colleagues with an ethical core, he or she is likely to make decisions and initiate actions that are troubling, and perhaps disastrous. Our novels and movies are filled with stories about doctors, lawyers, and other professionals who either do, or not do the right thing under conditions of uncertainty.

5.- Professional bodies have among its functions to ensure and control an appropriate professional exercise and they do so through their deontological-ethics codes. In this context and in your opinion, how could these professional bodies (professional associations) contribute to the future of the young people in the sense of guiding them towards professional excellence and towards being 'good people'. 

A: I don’t think that professional associations can make a big difference in promoting ethical behavior. Our ethical (or non-ethical) behavior is strongly influenced by our family values (including religious ones), the environment of our educational institutions, our personal mentors (if we are fortunate enough to have them), and the atmosphere at the first jobs. If that atmosphere has high standards and there are consequences for those who do not abide by them, then individuals may develop an ethical compass. And if they are unfortunate and find themselves in an unethical working environment, they are well advised to leave as quickly as possible. 

Professional associations can monitor these situations and pull the alarm when necessary —but they almost never do, unfortunately. And that is because they focus on protecting the profession per se, and not on the quality of its practitioners.

6.- Would you consider ethics as a luxury which is only reachable by professionals who have their essential needs already covered? 

A: No, not at all. Ethics has little tie to affluence or status. There are all sorts of wealthy high power individuals who lack an ethical core —look at the current American election! And there are many persons who have neither money nor status who are highly ethical. We often look to religious leaders for ethical guidance and are particularly disap-pointed when they themselves behave in immoral or unethical ways.

7.- Which are the advantages and disadvantages of becoming an ethical professional?

A: If you are an ethical professional, you can live with yourself, you can sleep well at night, and you are appreciated by clients and colleagues. If you are unethical, you may get away with misdeeds for a while —but sooner or later, other individuals or institu-tions (including legal ones) catch on to your misbehavior —and you may not only lay awake at night but end up in prison.

8.- Could we refer to philanthropy as a profession itself? Or would it be more appropriate to say that professionals should be philanthropic at their jobs?

A: I have written extensively about philanthropy. It is not a profession, though it often looks and sounds like one. And that is because there are no standards for becoming a philanthropist, and no way of expelling, de-certifying individuals who call themselves professionals but behave in unethical ways. But of course, philanthropists—like many of us—can behave in ethical ways, whether or not we are ‘card-carrying’ professionals. And many philanthropists do. For further information, please see my blogs on philanthropy.
9.- In 2006 you published the book Responsibility at work: How leading professionals act (or don't act) responsibly. The book reveals how motivation, culture, and professional rules can intersect to produce a personally, socially and economically beneficial work. What can we do to connect these elements between them?

A: As I have just written it is not easy to turn something into a profession (like law) or to de-legitimize it (as might have happened to auditing after the financial meltdowns of 2001 and 2008). Becoming a profession is a long arduous process, and there are occupations that are quasi-professions.

As your question implies, lots of things have to fall into place to have a healthy profession and a healthy professional environment. I worry that in societies that are dominated by market-place thinking and values, there is decreasing respect for, or places for professional conduct. I would be happier if the role of markets were reduced in becoming and evaluating professions and professionals. We need standards of behavior and conduct, as well as neutral parties that can apply those standards. Current examples are found chiefly in northern Europe, for example in the Netherlands and Denmark. The United States and England are environments that are not currently friendly to a professional ethos…alas.

10.- You have launched a new blog called 'The professional ethicist' through the web page of The Good Project. What is the purpose of this blog?

A: My colleagues and I have worked for twenty years to understand the nature of good work and the means of fostering it in all kinds of populations—ranging from school-children to professionals in midlife. We have written much on this topic—and you can learn both about our findings and follow the blog at thegoodproject.org

Recently, I launched the blog both to share some of our findings with a broader public and to discuss issues that arise regularly—for example, how should journalists behave when a political candidate lies all the time? Or what does one do when an ethical dilemma arises and it is not possible to consult with other persons? I invite people to visit the blog and also to comment on my postings or to contribute their own blog.

11.- Do you think that ethics can be the key for the professional of the future?

A: I think ethical behavior and standards are core to the whole idea of being a professional. That is why I worry about the pressures of ‘market place thinking’ (see question #11) and about the turning over of professional judgment to computer-based algorithms. Perhaps one day a robot or computer program can be as ethical as the best phy-sicians, lawyers, teachers—but we are very far from that day. And of course, Who programs the computer program?

12.- Finally, could you provide us with some tips for being a good professional.

A: In addition to what I’ve written above, it’s important to surround yourself with colleagues whom you respect and on whom you can count to give you honest and critical feedback. And when you make mistakes—as we all do—admit them, try to make amends, and collect lessons for the future, so that you don’t repeat these misjudgments.

martes, 3 de mayo de 2016

En el Día por la Libertad de Prensa, garantía de seguridad para sus profesionales



El mapa lo ha interpretado un medio de comunicación, eldiario.es. El estudio se lo debemos a Freedom House, que cada año, por estas fechas, lo hace público. Lo enmarcan en la tendencia al monopolio del mensaje por parte del poder. Los resultados de este informe hablan de países sin libertad de expresión; de normas en las que, con la excusa de la seguridad, la privacidad de los periodistas es violada; y de "lealtades" de la prensa que chocan de frente con la independencia del profesional del periodismo y la garantía del derecho a la información veraz del ciudadano. 

Asimismo, debemos preguntarnos por las condiciones de muchos de estos profesionales, a los que no solo no se les permite ejercer su profesión, sino que son castigados por ello. Es por esto que demandas legítimas y necesarias, como exigir un Representante Especial ante la ONU para que garantice la seguridad de los periodistas en conflictos armados, han de reforzarse y apoyarse; una demanda, por cierto, con mucho recorrido realizada por Reporteros Sin Fronteras (RSF), organización que, a principios de año, también publicó su Informe Anual 2015 sobre la libertad de información en el mundo

La principal tarea de este Representante Especial consistiría en supervisar que los Estados miembros de la ONU respeten todas sus obligaciones respecto a la legislación internacional en materia de protección de los periodistas, con especial énfasis en la lucha contra la impunidad en la que suelen quedar los crímenes contra los profesionales de los medios.


Fue precisamente la ONU quien estableció el 3 de mayo como Día Internacional de la Libertad de Prensa con el propósito de concienciar a la sociedad de la necesidad de una prensa libre, pues, como reza el lema de la Federación de Asociaciones de Periodistas (FAPE), "Sin periodismo, no hay democracia".  Un periodismo responsable y ético que ha de luchar contra un elevadísimo nivel de precarización que, entre otras cuestiones, compromete la independencia de sus profesionales.

A su vez, en el marco de esta efeméride, Reporteros Sin Fronteras y Amnistía Internacional han expresado su preocupación por todos los casos en los que se vulnera el derecho a la libertad de prensa en el mundo, exigiendo el fin del acoso y el hostigamiento hacia periodistas, estudiantes, escritores, artistas, manifestantes o cualquier persona que busque expresar públicamente sus ideas. Han sumado a estas preocupaciones la autocensura; menos obvia, menos visible, pero increíblemente perjudicial para la democracia, la justicia y la igualdad. A lo que también cabría añadir el afán por controlar las redes sociales y otros espacios del entorno digital.

Como recuerda Juan Luis Manfredi en su columna titulada Regular Twitter y otras formas de censura: Las redes sociales son parte de nuestra vida imperfecta. No requieren especial tutela ni nada parecido. Pero la censura sobrevuela este entorno emergente y cuando una modificación en el ecosistema de libertades disminuye la acción de la libertad de prensa, el primer perjudicado es el periodismo y, tras él, todas las libertades individuales. No dejemos que bajo el manto de la urbanidad y las buenas maneras se regule específicamente Twitter. Hagamos caso a las palabras de Saramago en La Balsa de Piedra: «Siempre es buena la libertad, hasta cuando vamos hacia lo desconocido».

viernes, 6 de noviembre de 2015

Sobre transparencia, profesiones y ciudadanía

Con las elecciones generales cada vez más cerca la transparencia política está volviendo a coger peso en los distintos ámbitos de la sociedad. Desde distintas instituciones y plataformas se están impulsando diferentes propuestas para que los partidos políticos las incluyan en sus programas electorales. Pero... ¿cuál es su objetivo? ¿Cómo afecta la transparencia a los ciudadanos? ¿Y a las profesiones?

La transparencia puede ser entendida como un procedimiento fundamental en todas las sociedades democráticas para que tanto administraciones públicas como partidos políticos puedan recuperar la confianza de los ciudadanos y se vean reforzados en el ejercicio de sus actividades, además de ayudar a reducir la corrupción.

Los ciudadanos, también los profesionales, tenemos derecho a conocer la situación real de las empresas o instituciones en las que trabajamos, a las que confiamos nuestros bienes o de las que recibimos un servicio. Estos datos van más allá de los económicos, ya que también tenemos derecho a conocer, entre otras cosas, las sanciones administrativas que pudieran tener.

Junto con este Derecho a la Transparencia también está el Gobierno Abierto como promotor de sociedades basadas en una democracia participativa en la que los ciudadanos puedan formarse una opinión sobre el estado y la gestión de los recursos de las instituciones y administraciones públicas.

Polétika, agrupación formada por más de 500 organizaciones y movimientos de la sociedad civil, está trabajando en distintos ámbitos desde la cooperación al desarrollo y política exterior, fiscalidad, educación, salud, participación, transparencia y medio ambiente. Esta plataforma considera que es posible hacer una información diferente, fomentando la participación ciudadana, e incidiendo en los partidos políticos para que adquieran compromisos que pongan las personas y sus derechos en el centro de la política. 

En el debate celebrado el pasado 29 de octubre con esta plataforma, representantes de Podemos, Izquierda Unida, UPyD y PSOE señalaron como medidas más urgentes a este respecto hacer una valoración crítica de la actual Ley de Transparencia aprobada en el año 2013 --comparándola con otras leyes mejores, como la ley de transparencia chilena--. o establecer sanciones para quienes no las cumplan --a través del Consejo de Transparencia--.

Por otro lado, desde Transparencia Internacional, única organización no gubernamental a escala universal dedicada a luchar contra la corrupción, reuniendo a la sociedad civil, sector privado y los gobiernos en una amplia coalición global, se han propuesto a los distintos partidos políticos un conjunto de cuarenta medidas concretas y de amplio espectro social para prevenir y combatir la corrupción política e institucional en España

Estas medidas quieren prevenir la corrupción política e institucional, así como la de las Administradores Públicas. Son medidas de sanción y transparencia contra la corrupción. Todas ellas han sido redactadas por una Comisión de Medidas Legales y Sociales Contra la Corrupción, formada por distintas instituciones relacionadas con la lucha contra la corrupción y la transparencia: la Fiscalía Anticorrupción, jueces y magistrados, el Tribunal de Cuentas, organismos antifraude, fuerzas de seguridad, instituciones representativas de entidades públicas y locales, universidades y ONG´s, entre otras.       

lunes, 26 de octubre de 2015

Profesión, mujer y responsabilidad

Le dedicamos hace poco una entrada en este blog a la realidad de la brecha de género en lo que respecta a los salarios. Este fin de semana la III Cumbre de Mujeres Juristas abordó estos temas en el marco de la abogacía --sector jurídico-- y la comunicación, cerrando el acto con un alegato a favor de la protección de género en la actual crisis migratoria.


En esta linea, Gonzalo Múzquiz, secretario técnico de Unión Profesional, abordó en el encuentro "Periodismo, mujer y comunicación" --en la mesa dedicada a la profesión periodística-- la necesidad de apelar a la responsabilidad tanto institucional como de los y las profesionales en lo referente a la desigualdad de género. También puso sobre la mesa la importancia de entender y defender el sentido de profesión del periodismo, sostenida en la independencia, la responsabilidad y el control. 

¿Qué tiene esto que ver con la brecha de género? El periodismo necesita de herramientas para ser cada vez mejor. En esta mesa se defendió la deontología; en sesiones siguientes se habló de feminismo. Un debate, el del rigor (y su ausencia), que las periodistas Rosa María Calaf y Olga Rodríguez enmarcaron en su sesión inaugural, y que afecta a todos los profesionales, pero que sienten especialmente en sus carnes ellas. Es decir, todas nosotras. No eludamos investigar el porqué.




>> Toda la información, en este storify y en el enlace

jueves, 11 de junio de 2015

Derechos Humanos, derechos de todos


A primeros de este mes se celebró el Día del Niño, establecido por la Organización de Naciones Unidas, lo que casualmente ha coincidido con la elaboración del Código de buenas prácticas en la información sobre menores impulsado por la gestora del Colegio Profesional de Periodistas de Asturias, la Asociación de Prensa de Oviedo y UNICEF Asturias, cuya finalidad es la de proteger en los medios de comunicación y redes sociales los derechos de la infancia. 

Frecuentemente, tanto los profesionales de los medios como los propios consumidores de información, no somos conscientes de la incesante vulneración de estos derechos. Derechos que deben ser defendidos, especialmente los de aquellos colectivos más vulnerables. Para el presidente de Unión Profesional y de la Abogacía Española, Carlos Carnicer, «la abogacía es una profesión comprometida con los derechos humanos incluso, cuando no se sabían qué eran los derechos humanos»; con esta reflexión terminaba la Jornada sobre 'No hay fronteras para los derechos humanos' en la que se abordó el respeto y la defensa que debe hacerse de los derechos de los inmigrantes, independientemente del lugar de donde provengan.

George Corm, historiador y economista, ex ministro del Líbano, apuntaba que los países mediterráneos no podemos mirar a otro lado cuando en nuestras aguas están muriendo miles de personas que buscan una vida mejor, o simplemente tratan de huir de una muerte segura. Tal y como afirmaba Francesa Fritz-Prugda, representante de ACNUR en España, «hoy estos derechos humanos son de aquellos que buscan seguridad y protección en nuestras fronteras o aquellos que buscan una vida mejor. Mañana pueden ser tuyos, míos o nuestros». 

Por ello, debemos ser conscientes de que su protección debe ser de obligado cumplimiento para todos los estados así como reconocidos para todas las personas sin importar la raza, el sexo o su nacimiento, religión, opinión o cualquier otra condición o circunstancia personal o social (artículo 14 de la Constitución Española). No solo los estados deben garantizar su protección, si no que cada uno desde nuestra esfera personal o profesional tenemos que velar por su cumplimiento y reconocimiento. Evitar malas prácticas profesionales que conduzcan al no respeto de los derechos y libertades de los ciudadanos es un paso para contribuir a la igualdad de trato entre unos ciudadanos y otros.



Una de estas vulneraciones se produce en los Centros de Internamiento de Extranjeros (CIE), en los que en ocasiones no se respetan los mínimos legalmente exigidos y se encierra a personas sin garantías judiciales. Sobre el importante papel que realizan y deben continuar realizando los abogados que prestan sus servicios en el Turno de Oficio, en la Asistencia al Detenido o aquellos especializados en extranjería se debatió en la XXV Jornadas de Extranjería en Málaga: el compromiso de los abogados de Extranjería por los derechos humanos

«Sólo los abogados mejor formados, en el inicio y de forma continuada, podrán sobrevivir. Siempre recuerdo que necesitamos los mejores abogados para dar la mejor respuesta a los problemas, los derechos y los legítimos intereses de los ciudadanos que acuden a nosotros pidiendo consejo, asesoramiento o defensa legal. Pero cuando se habla de defender a los más desfavorecidos, a los que no tienen medios, a los que se encuentran en riesgo de exclusión social, en una situación de conflicto o de desamparo, cuando estamos hablando de violación de derechos fundamentales, de derechos humanos, la exigencia de ser los mejores, los más diligentes, los más rigurosos y los más generosos es irrenunciable», señaló el presidente de la Abogacía Española.

jueves, 22 de enero de 2015

Ayer, hoy y mañana: Mediación

La mediación es una 'forma alternativa de resolver conflictos', si, pero no es solo eso. La mediación es una forma de entender la vida; una manera diferente de abordar las controversias y, por supuesto, de resolverlas. Un procedimiento en el que, ante todo, las partes son protagonistas.

Las corporaciones colegiales trabajan con la mediación desde mucho antes de que se promulgara la Ley -civil y mercantil- del año 2012, pues contribuir al mejor desarrollo de las sociedades y al interés general es parte de su cometido como corporaciones de derecho público. Ahora, con la Ley, encuentran, además, su encaje propio y genuino como instituciones de mediación.

Lograr diferenciarse en el mercado, ser competitivas, contar con mediadores suficientemente preparados, impulsar la mediación, atender a unas determinadas normas de conducta y transparencia y, en definitiva, prestar un buen y completo servicio a las partes, componen algunos de los principales retos a los que han de enfrentarse las instituciones de mediación en su quehacer diario y a ello se dedican equipos de trabajo específicos dentro de las corporaciones colegiales. 

Unión Profesional comparte con sus miembros la inquietud de avanzar hacia una cultura de la mediación y así lo manifestaba ayer en la mesa redonda organizada por el Colegio Oficial de Aparejadores, Arquitectos Técnicos e Ingenieros de Edificación de Madrid a la que fue invitada para exponer las actuaciones que se están desarrollando desde la asociación en la promoción de este método alternativo de resolución de conflictos. Una mediación, defendía UP, que debe ante todo ser de calidad. 

Y para ello es indispensable que, por un lado, los profesionales cuenten con la mejor formación tanto inicial como continua y, por otro, que todos los mediadores observen unas pautas de comportamiento comunes y homogéneas que resulten una garantía para los usuarios de los servicios de mediación. Para ello, UP trabaja en proyectos que desarrollará este año 2015 junto a sus miembros.


miércoles, 19 de noviembre de 2014

¿Qué puede hacer Internet por mi organización? Redes sociales, ética y profesionales


El mundo de las redes sociales puede parecer, a priori, un mar de opiniones sin sentido. Las principales aprensiones residen normalmente en la imposibilidad de control de la opinión pública. En un contexto de apertura, de transparencia, no son pocas las voces que insisten en la formación, en el cambio de paradigma; un cambio que está íntimamente ligado a la ética aplicada al ámbito de las redes sociales, de la conversación. Aprender a compartir es importante. Aprender a ser en Internet, también.

Es por esto que destacamos el hecho de que la International Bar Association (IBA) -organización internacional de profesionales del derecho, colegios de abogados y sociedades profesionales- haya formulado una declaración de principios internacional con el objetivo de "promover y fomentar el uso responsable de los medios de comunicación social (más conocidos como redes sociales) por los profesionales del sector legal". 

Bautizada como “IBA International Principles on Social Media Conduct for the Legal Profession”, esta declaración de principios viene a definir unas pautas éticas paras los profesionales del derecho como consecuencia del creciente uso de estas herramientas de comunicación social por su parte. Sintetizado en seis principios -que son independencia, integridad, responsabilidad, confidencialidad, mantener la confianza pública y establecer y respetar políticas de uso de redes sociales-, el propósito último es que los colegios profesionales adopten y desarrollen estos principios en sus casas.

Algo parecido a lo que ha planteado la Organización Médical Colegial (OMC) en su reciente Manual de Estilo para médicos sobre el buen uso de redes sociales; un documento amplio sobre "Ética en redes sociales", consciente de la pujanza y utilización de estas herramientas y del hecho de que "el acto médico va más allá del mero acto clínico o asistencial y entra con fuerza en las redes sociales", tal y como precisa Juan José Rodríguez Sendín, presidente de la OMC, en una carta abierta en el blog donde se publica esta iniciativa: http://eticamedicarrss.com/.

Concretan que este manual "está inspirado en la misma filosofía que el Código de Deontología Médica, revisado en 2011 y que regula el trabajo profesional desde el punto de vista ético y deontológico". Esta profesión ha visto cómo es necesario adaptarse al escenario 2.0, pues su código hace alusión a la relación médico-paciente a través de teléfono, correo electrónico o telemedicina, pero no precisa de cómo ha de ser el comportamiento ético de los médicos en las redes sociales. 

Porque, como apuntábamos al principio, es importante aprender a ser en Internet, especialmente a ser el mejor profesional posible.

jueves, 3 de julio de 2014

Inicio Profesional: Emprendimiento y deontología

Tras el pistoletazo de salida del martes, ayer, 2 de julio, se desarrollaba una nueva jornada del II Programa de Inicio Profesional enfocada al emprendimiento y a la deontología profesional. Bajo la premisa de que “el emprendimiento tiene que ver con la capacidad que tenemos para cambiar y transformar las cosas”, Fabián González, coordinador del Instituto de Pensamiento Positivo y del Master de Emprendedores, compartió con los alumnos las claves para desarrollar su propia marca personal o profesional en el entorno/mercado en el que nos encontramos en la actualidad.

Para el también autor del libro Tu marca profesional, “lo importante es conectar nuestra profesión con la pasión”. Para ello, debemos descubrir nuestro talento natural y, a partir de ahí, ponerlo en valor tanto a la hora de encontrar un trabajo por cuenta ajena como para lanzar un proyecto. Para poder triunfar, González recomienda ser “profesionales excepcionales con una habilidad específica”, que nos permita diferenciarnos y ocupar un determinado nicho de mercado. Para crear nuestra marca profesional, el experto habla de las 4C: claridad, coherencia, consistencia y credibilidad.

A modo de ejercicio práctico, los alumnos pusieron en práctica las cuatro competencias básicas de todo emprendedor como son:

  • Identificar quién eres y cuál es tu pasión 
  • Definir qué quieres y por qué (Objetivos TARGET: tangibles, afirmativos, realistas, con ganancias, evidencias y en un tiempo concreto) 
  • Desarrollar: establecer planes de acción que te lleven a cosas concretas 
  • Dominar el discurso sobre ti mismo (Elevator Pitch), con capacidad de adaptación y flexibilidad

Durante la segunda parte de la sesión Gonzalo Múzquiz, secretario técnico de Unión Profesional, e  Hilda Garrido, coordinadora de la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid, hicieron incidencia en la esencia del acto profesional y aquello que diferencia a los profesionales.

La independencia, la responsabilidad, la intelectualidad, así como el respeto a unas normas deontológicas y el establecimiento de relaciones de confianza, conforman los elementos más característicos de los profesionales, tal y como señaló Hilda Garrido. La experta explicó de forma amena el significado de la deontología profesional para la protección de los derechos de los consumidores y usuarios. De ahí que concluyera animando a los alumnos a conocer la función social de sus respectivas profesiones y los códigos deontológicos que deben respetar en el ejercicio profesional, algo que considera de vital importancia a la hora de iniciar su andadura profesional, ya sea como trabajador en cualquier entidad como emprendedor.

En esta entrevista realizada para Canal Profesiones de UP, Fabián González profundiza en los algunos de los conceptos compartidos durante la sesión:

miércoles, 25 de junio de 2014

El emprendimiento como opción de desarrollo profesional

Foto: CE
Desde hace algún tiempo, somos conscientes de que los trabajos para toda la vida puede que no duren lo imaginado y que el emprendimiento constituye una alternativa de desarrollo profesional más que plausible. Siempre ha habido emprendedores pero parece que con la crisis se ha agudizado el interés hacia esta digna forma de ganarse la vida. Como pone de manifiesto el Global Entrepreneurship Monitor 2013, más de la mitad de la población percibe el emprendimiento como una buena opción profesional y no considera el miedo al fracaso como un obstáculo. A la configuración de esta percepción habrán contribuido todas aquellas iniciativas lanzadas de un tiempo a esta parte tanto desde la Administración Pública como desde el sector privado, así como por organizaciones de la sociedad civil y del ámbito universitario.

Porque el emprendimiento es una cuestión de actitudtal y como se ponía de manifiesto recientemente en un artículo de Expansión— pero también influye de forma considerable la educación, la cultura y las facilidades del entorno. «Por mucho que uno quiera emprender, si todo son obstáculos uno acaba por desistir», me decía un amigo. Precisamente sobre estos temas se ha debatido mucho no solo a nivel nacional sino también europeo, con la vista puesta en fomentar la iniciativa emprendedora a cualquier escala.

Las organizaciones colegiales no han sido ajenas a esta nueva realidadhan puesto en marcha múltiples iniciativas para promoverlo entre sus profesionales. Entre algunas de las últimas acciones, se encuentran el Premio Especial Emprendedores otorgado por la Fundación Técnica Industrial (del Consejo General de la Ingeniería Técnica Industrial) o el convenio firmado por el Consejo General de la Abogacía y el Ministerio de Industria, Energía y Turismo para implantar en sus despachos Puntos de Atención al Emprendedor (puntos PAE) integrados en el sistema del Centro de Información y Creación de Empresa (CIRCE).

Y entre las iniciativas previstas, permitidme destacar la 2ª edición del Programa de Inicio Profesional que, con carácter multidisciplinar y enmarcado en el Plan de Emprendimiento 2020 de la Comisión Europea y en la Estrategia española de Emprendimiento y Empleo Joven (2013-2016) del Ministerio de Empleo, Unión Profesional celebrará del 1 al 4 de julio. Este curso, que está destinado a titulados universitarios recién egresados procedentes de diversas profesiones, tendrá un módulo especialmente dedicado al emprendimiento. Más detalles: la próxima semana aquí, en nuestro blog.

jueves, 12 de junio de 2014

Ciudadanía, información veraz y democracia


"Una ciudadanía crítica solo es posible con un periodismo que garantice una información veraz". No es solo un titular, también es la idea que vertebró la jornada celebrada el pasado 9 de junio en el Centro Internacional de la Prensa, donde se dieron cita representantes de las tres casas participantes -FAPE, Cátedra de Ética de las Profesiones y Unión Profesional-, así como especialistas en el ámbito de la deontología estas mismas casas.

Elsa González, presidenta de la FAPE, enmarcó la profesión periodística como "aquella que busca la verdad", pero sin perder de vista que "el periodista ha de hacer interesante lo que él considera es importante".  También aludió a todos los baches materiales que repercuten en la precarización de los profesionales y, por ende, en la calidad de la información que recibe la ciudadanía. Y subrayó: "La debilidad de la prensa ocasiona el fortalecimiento de otros".

No es de extrañar que Carlos Carnicer, presidente de Unión Profesional, hablara entonces de las profesiones como "vigilantes de las actividades del poder". Insistió en que los profesionales, las profesiones, unidos y despiertos, "hacemos más falta que nunca". Como apuntó Javier Ansuátegui, director del Instituto de Derechos Humanos 'Bartolomé de las Casas' (vinculado a la Cátedra), "no hay ciudadanía que pueda decirle las cosas al poder si no está informada". Ahí radica la esencia de estos profesionales, la necesidad de que sean conscientes de su responsabilidad con la ciudadanía y, por ende, con la democracia.



Video-resumen de la jornada 'La democracia y el ejercicio profesional: Sobre el derecho a la información y la comunicación'

jueves, 20 de marzo de 2014

Consumidores y deontología profesional

Aprovechando la reunión de trabajo mantenida ayer con representantes de la Cátedra de Ética de la Empresa y las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid, hemos invitado a su coordinadora, Hilda Garrido, a que nos comente brevemente la relación que existe entre la deontología profesional y la protección de los consumidores y usuarios. Aunque desde el punto de vista ciudadano, el concepto de 'deontología' se nos antoja lejano, según la profesora Garrido, está más que presente en nuestro día a día a la hora de contratar o ser atendidos por profesionales de ámbitos diversos. Así nos lo cuenta en el siguiente vídeo:
 

lunes, 17 de marzo de 2014

Ser consumidor es cosa de todos


El 15 de marzo es una efeméride que suelen celebrar las asociaciones que defienden los consumidores mucho más que los propios consumidores.

Su origen se remonta al año 1962, momento en el que el presidente de EEUU, John Fitzgerald Kennedy, pronunció uno de sus inspiradores discursos, donde formuló aquello de "ser consumidor, por definición, nos incluye a todos". Desde este momento, se comenzó a considerar al consumidor como clave del sistema productivo. Pero no fue hasta el 15 de marzo de 1983 que la International Organization of Consumers Union (IOCU) instauró esta fecha como el Día Mundial de los Derechos del Consumidor y dos años después, la Asamblea General de las Naciones Unidas aprobó las guías que garantizarían la protección de los consumidores, dotando a estos derechos de reconocimiento y legitimidad internacional.

Es por esto que, como ser consumidor es cosa de todos, durante esta semana, en el Blog de las Profesiones y en Carlyle no tenía razón, hablaremos de algunos de esos derechos que la ciudadanía, organizada, tiene que hacer valer. 

lunes, 23 de diciembre de 2013

La ética de las profesiones

Decía el otro día Adela Cortina en El País: "Y si damos por bueno, como creo que así es, que un profesional no es solo un técnico, sino aquel que pone los conocimientos y las técnicas propias de su campo al servicio de los fines que dan sentido a su profesión, en el periodo de formación necesita aprender cuáles son esos fines, qué propuestas éticas son las más relevantes, qué excelencias del carácter es preciso desarrollar, y analizar en el aula casos concretos del ejercicio profesional, en diálogo con profesores y compañeros. Aprender todo esto requiere estudio, claro está, pero sin ese saber ético no puede haber profesionales de cuerpo entero".

En su artículo, la catedrática de Ética y Filosofía Política de la Universidad de Valencia y directora de la Fundación ETNOR expone sus argumentos para incorporar la ética en los planes de estudio que, si bien pudiera resultar fundamental a la hora de conformar a las "personas", más lo es en el caso de los "profesionales" en los cuales vamos a depositar nuestra vida, salud, libertad, patrimonio, bienes o, incluso, nuestro medio ambiente.  Es con este sentido con el que nacieron los códigos deontológicos que, tal y como comentaba Hilda Garrido en la jornada del martes pasado titulada 'El Buen Gobierno en el sector colegial', contienen normas o principios de ética pública que lo que buscan es un comportamiento confiable (digno de confianza) por parte de los profesionales. Aunque su fin también es alcanzar la confianza, en este caso la de sus principales grupos de interés (ya sea accionistas, colegiados o asociados), los códigos de Buen Gobierno contienen las normas éticas y de conducta que deben cumplir las Juntas de Gobierno y órganos directivos, así como los miembros de una organización. Así explicaba la profesora Garrido la diferencia entre buen gobierno y deontología profesional:



Porque, como concluía Adela Cortina en la jornada 'Ética y ejercicio profesional de los ingenieros' (celebrada el pasado 12 de diciembre): "la ética del mundo moderno tiene una clave que me parece fundamental y es que el ser humano es un ser que tiene dignidad y no un simple precio, que vale por sí mismo y no puede ser instrumentalizado y todas las actividades profesionales tienen que estar a su servicio y al respeto del medio ambiente. Y si no hay buenos profesionales, eso no será posible, con lo cual nos habremos completamente deshumanizado".

viernes, 12 de julio de 2013

Concluyendo el "Inicio"


Sobre cómo inspirar, cómo hacer llegar la esperanza en un futuro que es presente y, sí, la importancia de la responsabilidad del profesional. Deontología, formación continuada, búsqueda constante de lo que te define, aquello que te motiva, siempre en abierto, innovando y enfocando. El futuro que es presente. Manos a la obra.

En la clausura del Programa de Inicio Profesional, el presidente de Unión Profesional (UP), Carlos Carnicer, habló de "buscar en la profesión un medio de vida" pero, sobre todo, "algo que os guste" siendo siempre muy conscientes del "privilegio", del "contexto ventajoso que da haber nacido en esta sociedad, pues se ha de devolver una parte de lo que ésta os ha dado". Apeló Carnicer a la lucha por la igualdad, recogida en la Declaración de los Derechos Humanos, y a la unión fraternal entre las profesiones. Un necesario "compromiso social", subrayó el presidente de UP, "que abarca todos los ámbitos de la misma".

Diez alumnos en la Escuela UP de Verano. Cuatro intensos días para inspirar cómo proyectar su futuro profesional. Y, en este blog, unas cuantas reflexiones al respecto.

miércoles, 10 de julio de 2013

La esencia de las profesiones



En muchas ocasiones, cuando se abordan cuestiones especialmente difíciles de entender, conviene remontarnos a lo más simple para, a continuación, ir avanzando poco a poco hacia consideraciones más complejas. Esto es precisamente lo que hizo la profesora Hilda Garrido a la hora de explicar la deontología profesional al grupo de jóvenes que están cursando ‘Programa Inicio Profesional’ de la Escuela de Verano de UP.

Para empezar, planteó una cuestión de apariencia sencilla: ¿qué es un profesional? Sin ánimo de confundir el ‘ser’ con el ‘debería ser’, ni el sustantivo con el adjetivo, los tres rasgos principales de un profesional son:
  •         Responsabilidad personal
  •     La vinculación a través de la confianza
  •     La adscripción a determinadas normas específicas

A estos rasgos se podría añadir la intelectualidad (frente al carácter más técnico de los oficios) y la importancia de los bienes que protege o maneja ya que, como ocurre en la mayoría de las profesiones colegiadas, se trata de los derechos fundamentales de las personas.

Este último rasgo relativo a los bienes manejados nos conduce al concepto en cuestión: la deontología profesional. Después de analizar con la profesora Garrido varias definiciones, se llegó a una más clarificadora: el conjunto de normas (no de carácter técnico) que han de regir el ejercicio de un profesional con el fin de proteger a los usuarios de sus servicios y que, además, da lugar un régimen sancionador.  Dado que se trata de profesiones con alta implicación en el interés general, se habla de ética pública frente a la ética privada que rige el ámbito privado y que es un ejercicio de independencia moral. De ahí que la deontología sea, recogiendo sus palabras, una ética pública que se aplica al ámbito profesional, tal y como quedó de manifiesto en el coloquio celebrado algunos meses. Ahora, Hilda Garrido, coordinadora también de la Cátedra de Ética de la Empresa y de las Profesiones en la Universidad Carlos III de Madrid, nos habla en primera persona sobre la importancia de la deontología profesional en el siguiente vídeo.

Antes de terminar su ponencia, la profesora Garrido recomendó a los alumnos conocer su profesión (más allá de lo que puedan haber aprendido en la universidad) y ver qué normas (en forma de "código deontológico") tienen que respetar para que a la hora de ejercer puedan prestar sus servicios con pleno conocimiento y garantías. Un ejercicio de futuro, de camino a la excelencia.

lunes, 13 de mayo de 2013

Profesionales y profesores universitarios debaten sobre deontología

La deontología profesional, entendida como las normas que guían los comportamientos de ciertos profesionales, constituye una cuestión de significativa importancia por cuanto su existencia y regulación nos permite ejercer nuestros derechos (y disfrutar de ellos) con unos niveles de confianza y seguridad que palian cualquier posible sensación de incertidumbre o engaño. 

Antonio Argandoña, profesor de Economía y titular de la Cátedra ‘La Caixa’ de Responsabilidad Social de la Empresa y Gobierno Corporativo del IESE, decía en un artículo de la Revista Profesiones que  «la labor de un profesional no es solo técnica; no puede limitarse a la aplicación práctica de unos criterios científicos o técnicos, al menos, por tres razones: la primera, porque el profesional “aprende” al tiempo que desarrolla su actividad, de modo que, en el futuro, sus decisiones serán distintas; y la ausencia de criterios éticos implicaría que, en su aprendizaje, estaría descuidando un aspecto importante de su comportamiento como profesional. La segunda, porque su trabajo es un servicio directo al usuario o al cliente, y no puede olvidar las necesidades reales de esa persona o entidad, más allá de lo que diga el contrato que haya firmado —esto nos introduce ya en el ámbito de la ética—. Y, finalmente, porque el trabajo del profesional tiene un impacto indudable sobre la sociedad, y esto es también una exigencia deontológica».

Es precisamente esta función social de las profesiones la que justifica, según María del Carmen Barranco, subdirectora de la Cátedra de Ética de la Empresa y de las Profesiones de la Universidad Carlos III de Madrid, la existencia del requisito de incorporación a un colegio profesional para poder ejercer ciertas profesiones, tal y como figura en la sentencia 89/89 del Tribunal Constitucional, dijo la profesora Barranco. La también vicedecana de Derecho y Ciencias Políticas intervino hace algunas semanas en el coloquio organizado conjuntamente entre su Cátedra y Unión Profesional con el fin de analizar las implicaciones que la deontología profesional tiene para la ciudadanía. No es la primera vez que Profesiones y Universidad se unen para debatir sobre esta materia y estoy segura de que no será la última. De momento, aquí tenéis el video que resume las principales conclusiones del coloquio: