![](https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEhn8-jngdM-w6RxKV5lcVsJByZ9biMcM2Xtxj6JK7p-TEQ6XiAk1xzhm4Rf_wEBCfKEJwJpiYyhEeTpVuw1T7DxpouElROzWdjibuvrqiHVW3gYWalNS5C-fYv_tpRDwuzX0_qsrK0AgDQ/s320/cooperacion_pq.jpg)
Al hablar sobre la crisis de competitividad, Jordi Sevilla se refirió al proceso de desoccidentalización que está experimentando el mundo, para poner de manifiesto que no podemos competir por hacer las cosas más baratas, como ocurría hasta ahora según el modelo productivo que teníamos, sino por hacerlas mejor. Y, en esta nueva forma de actuar, se consolidan como protagonistas la innovación, el talento, la responsabilidad y, por qué no, la transparencia, concepto este especialmente reforzado por los escándalos de corrupción a los que hemos asistido en los últimos años. Las organizaciones deben rendir cuentas ante la sociedad, es decir, mostrar lo que están haciendo, para mantener su legitimidad o seguir siendo la compañía elegida por los consumidores. Motivos aparte, lo cierto es que cada vez se exige una mayor transparencia por parte de todos los agentes, algo que me parece más que acertado.
Precisamente con este objetivo publicamos en Unión Profesional nuestra memoria anual de actividades que esta semana era lanzada por fin a la Red en formato electrónico. En papel o en html, con diseño o sin él, considero que las memorias son un instrumento que fomenta la transparencia y para el que la cooperación, en esta ocasión interna, vuelve a erigirse como... INDISPENSABLE.
No hay comentarios:
Publicar un comentario