miércoles, 28 de julio de 2010

El español en la red: ¿ataque o simplemente reforma?

Si alguien me envía un mensaje al móvil con este texto: «lo bno si es bve, 2vs bno: *» es muy probable que tarde un rato largo en saber lo que me quiere decir (que para el que, como yo, no sea experto en ciberlenguaje significa: «lo bueno si es breve dos veces bueno. Un beso amistoso»). Si es que llego a saberlo, claro. Aspectos como este (o el conocido Spanglish –mezcla de inglés y español-) preocupan cada vez más a los lingüistas por constituir un verdadero ataque a nuestro idioma. No sé si se puede considerar como un ataque o simplemente es una reforma del lenguaje pero lo que está claro es que constituye toda una revolución digna de ser observada.

Según se constata en el libro ‘El Español en la Red’ de Guillermo Rojo y Mercedes Sánchez (Colección Fundación Telefónica), la implantación y uso masivo de las nuevas tecnologías y de los diferentes servicios ofrecidos en Internet (correo electrónico, chats, mensajería instantánea...) han supuesto una fuerte ampliación del papel que juega la comunicación escrita. Quién iba a pensar que el empleo de la lengua escrita alcanzaría tales cuotas de popularidad... Ahora la cuestión es: ¿a qué precio?

5 comentarios:

Anónimo dijo...

Debes tener en cuenta que no todo el mundo emplea las abreviaturas en los SMS. Yo no sé hacerlo y siempre escribo un SMS como una nota breve: "Estoy abajo, vente". Es un perfecto español, sin ningún precio por usar las nuevas tecnologías.

Pedro dijo...

Además, el uso del correo electrónico ha supuesto un nuevo interés por útilizar bien el lenguaje, y la ortografía; a ninguno nos gusta enviar un correo con faltas, ¿verdad? No hay que ser pesimistas, todo lo contrario.

Elisa G. McCausland dijo...

Bueno, las Reales Academias se inventaron para "conservar", no??? ;)

Anónimo dijo...

No, Elisa, ese es un error bastante común. Puedes ver toda la información en las páginas electrónicas de la Real Academia Española o en la de la Real Academia de la Historia. Su fin no es 'conservar'. ¿Te imaginas que hablásemos como en el XVIII? ;)

Elisa G. McCausland dijo...

Bueno, si no recuerdo mal el castellano proviene de un latín muy mal hablado...