jueves, 16 de abril de 2009

Eternal sunshine of the spotless mind

La ciencia se aproxima a la ficción. Un laboratorio de Nueva York ha anunciado que está desarrollando un mecanismo químico -una droga- que bloqueará de manera selectiva los recuerdos, algo así como lo que ya propusiera el guionista Charlie Kaufman en la película Olvídate de mi, donde el protagonista lograba quitarse de la cabeza, ciencia mediante, una relación dolorosa que no le dejaba seguir adelante.

Aquello con lo que cine y literatura han fantaseado ahora parece poder hacerse realidad gracias a un neurocientífico, el doctor Todd C. Sacktor, y su equipo del SUNY Downstare Medical Center de Brooklyn.

“La memoria no «está» sino que «es», no ocupa un lugar concreto del cerebro sino que se produce cuando una serie de neuronas se agrupan o alían en la vertebración de un recuerdo. Cuando eso ocurre hay cambios físicos, algo así como un fortalecimiento y espesamiento de las células implicadas. La PKMzeta es esencial para garantizar el proceso. Si se inhibe, se pierden recuerdos.”

No obstante, y tal como ocurría en la película mentada, la memoria es caprichosa; funciona como un jersey: si quitas un punto, probablemente te lleves unos cuantos detrás. Nuestro recuerdos se encadenan, no están aislados, de ahí que sea difícil plantear la extracción precisa –quirúrgica-. Y, una vez más, la ciencia vuelve a meter sus piececillos en el apartado metafísico ¿Somos lo que recordamos? ¿El proceso podría ser viable a la inversa? ¿Se podría “desinhibir” la memoria? ¿Quién tendría acceso a la droga, en ese supuesto? Dudas y más dudas.

El tiempo nos dirá...

1 comentario:

Lau Kruczynski dijo...

ya habia leido al respeto pero esto me complemento! pff que decision :S borrar o no!
saludos ^^